En la estrategia Europa 2020, se invita a los Estados miembros “a elaborar, o actualizar, para mediados de 2012, sus propios planes o listas nacionales de acciones prioritarias para promover la RSE en apoyo de la Estrategia Europa 2020, con respecto a principios y directrices de RSE reconocidos internacionalmente y en cooperación con las empresas y otras partes interesadas”, la Comisión habla de claros objetivos para el 2015 y 2020. La dirección general del Trabajo Autónomo de la Economía Social y de la RSE, siguiendo este mandato, hizo llegar al CERSE (Consejo Estatal de Responsabilidad Social) el borrador de la Estrategia Española de RSE.
El borrador del Plan Nacional asume lo dicho en la “Estrategia renovada de la UE para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las empresas” recogiendo sus recomendaciones sobre la validez las líneas Directrices de la OCDE para las empresas multinacionales, los diez principios de la iniciativa del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la norma de orientación ISO 26000 sobre responsabilidad social, la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT y los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos, dejando de lado otras iniciativas más comerciales pero no por ello no útiles. Sin embargo, desoye las recomendaciones sobre la necesidad de dejar unos objetivos claros para el 2015 y 2020 en esta materia, y tampoco da cumplimiento a lo establecido en la Ley de Economía Sostenible para fomentar la RSE. Somos muchos los profesionales de la RSE, que consideramos que este plan se ha quedado en una mera lista de recomendaciones, sin que haya compromisos claros y actuaciones concretas, en definitiva que no es un verdadero plan ya que se salta algunas de las etapas más importantes que todo plan estratégico debe contener.
Aunque también es justo decir que se trata de un borrador y que confiamos en que algunas de ellas se podrán incorporar en el plan definitivo, hay otras etapas que ya no tiene opción: como la realización de diagnóstico que nos permitiría conocer la actual situación de la RSE en nuestro país además dedefinir objetivos y medidas concretas.
A pesar de que son 80 medidas las propuestas, el plan carece de una estrategia, de una verdadera planificación: no se integran los objetivos, las políticas y la secuencia de acciones. Tampoco se establecen sistemas de seguimiento y evaluación, con indicadores para poder conocer cuál es su avance. Como comenta Mariano Prado en un debate sobre el borrador ”falta definición en la implantación de la estrategia: supongo que en un borrador no se va a detallar el responsable, los recursos… pero al menos sí que se debería intentar establecer un orden de prioridad de los objetivos, líneas de actuación y sobre todo de las medidas….”
Forética en el año 2012 publicó el estudio Planes de Acción de RSE de gobiernos europeos Comparativa y recomendaciones de Forética para el Plan Nacional de Acción de RSE de España. Este estudio es un análisis comparativo de de la RSE en cuatro países de la región: Alemania, Dinamarca, Holanda y Suecia. En el describen la evolución y motivaciones principales de los programas de RSE de estos países, quienes fueron elegidos por presentar acciones concretas y planes de largo alcance con la esperanza que sirvieran para ayudar a enfocar el plan nacional español de RSE.
Desafortunadamente, no ha sido así. Si bien es cierto, que algunas de las iniciativas o medidas que se están ejecutando en esos países han tenido su réplica en el borrador propuesto por el gobierno español, aunque como comentamos sin concreción sino como declaraciones de intenciones, otras se han obviado a pesar de su importancia: las compras públicas sostenibles y el reporting y su obligatoriedad, en los casos contemplados en la Ley de Economía Sostenible.
En el “Informe sobre la Responsabilidad Social de la Empresa en España: una propuesta para Europa” dirigido por Aldo Olcese (2013), manifiestan la gran debilidad de las políticas públicas de la promoción de la RSE en España y es que, con frecuencia, ocurre que aquellas políticas que las Administraciones Públicas(AAPP) fomentan en el tejido empresarial no son aplicadas internamente por las mismos gobiernos en las instituciones políticas. Este plan es un ejemplo de ello, no cabe duda que para que la promoción de la RSE dentro de las empresas avance es necesario que las AAPP hagan lo que predican. Dos grandes ausentes, que en otros países europeos ya está regulado en sus planes nacionales son:
1. Una de las medidas que debería haber desarrollado, y que se plantea en la Ley de Economía Sostenible es la obligación de realizar un informe anual de su RSE, utilizando para ello el modelo de informe del GRI.
2.- Incentivar como así recomienda la Comisión Europea la inclusión de criterios sociales, medioambientales y éticos en la contratación pública.
Diario responsable lanzó la siguiente consulta a los expertos en la materia RSE: ¿cuál es su opinión del borrador del Plan Nacional de Responsabilidad Social de las Empresas?, el 48% de los consultados afirman que “malo” o “muy malo”, frente a un 26% que lo consideró correcto. Los resultados no son muy malos, pero lo que no hay duda es que:
- El borrador carece de creatividad y originalidad, no aporta ninguna novedad significativa.
- Ausencia total de medidas concretas, no tiene en cuenta las recomendaciones de la Comisión Europea.
- Además no toca cuestiones claves de la Ley de Economía Sostenible, recoge en suartículo 35 la obligación para que las sociedades mercantiles estatales y entidades públicas empresariales adscritas a la Administración General del Estado adapten su gestión "en el plazo de un año" desde la entrada en vigor de la Ley para, entre otras cosas, "presentar anualmente informes de gobierno corporativo, así como memorias de sostenibilidad".
- Demasiado voluntarismo.
- La ciudadanía está ausente, sólo se hace una mención en el preámbulo.
- En aras de la unidad de mercado, habla de armonizar y coordinar las políticas en materia de RSE que se están llevando a cabo en las diferentes administraciones. Sobre este tema recomiendo la lectura de los artículos de Helena Ancos.
Confiamos en que la reunión del pleno del CERSE, convocada para el próximo 12 de diciembre se plantee alegaciones al respecto, antes de aprobar dicho documento. Además de que se concrete las actuaciones en RSE.