La economía compartida está aquí por varias razones. La crisis económica y social hace que para muchas personas compartir sea una necesidad urgente, Internet permite hoy la colaboración de miles de personas creando redes amplias de nueva confianza y la conciencia de que con un planeta de recursos limitados, o compartimos o… nos hundimos. Estas tres fuerzas son muy poderosas y empujan en la misma dirección.
Pero en realidad la economía compartida está con nosotros desde el principio: somos seres sociales y la ayuda mutua nos hizo más fuertes para resistir las adversidades y los problemas en la larga evolución humana.
Pasar de la economía del propietario en la que hemos vivido -y en muchos casos seguimos viviendo- a la economía compartida es uno de los cambios disruptivos que tenemos que realizar si queremos lograr el bienestar para todas las personas dentro de los límites del planeta. Ese cambio comporta una auténtica revolución que implica un cambio de normas legales, un cambio tecnológico y, sobre todo, un cambio cultural profundo.
En buena medida esa economía compartida significa poner en valor activos hoy inutilizados (las muchas horas que los automóviles están sin utilizar, los tejados públicos, las viviendas y habitaciones vacías…).Nuestro actual grado de despilfarro es de tal magnitud que las posibilidades son infinitas. En Barcelona 5.000 personas comparten 100 vehículos. De otro modo esas personas poseerían, muy posiblemente, 5.000 automóviles. La tarea es lograr disociar la propiedad de una cosa del uso de esa cosa. Pasar de la propiedad al acceso.
En este nuevo número de la revista esPosible damos soluciones concretas. Aquí encontrarás direcciones para compartir coche y casa, utilizar bici en tu ciudad, participar con tu tiempo en apoyo social, dar tu dinero para un proyecto solidario, aprender a consumir de otra manera…
Somos más de 7.000 millones de seres humanos compartiendo este único planeta, tenemos que aprender a vivirlo de otra manera, tenemos que aprender, como hicieron nuestros ancestros, a compartir para sobrevivir…para vivir bien.