Noemia Mateo nació en Vigo, el municipio más populoso de Galicia y en su Universidad se licenció como economista especializada en Finanzas Internacionales. Entró en el mundo laboral, con apenas 23 años, como docente de asignaturas de Económicas en una academia privada y de ahí saltó a Pescanova, una multinacional de la pesca con sede central en Vigo que estos días pasa por una situación económica, cuando menos, delicada.
Para Mateo fueron “siete años muy intensos, de mucho aprendizaje, aunque yo echaba de menos cierto trato a los trabajadores, ciertas políticas responsables al respecto de la globalización, y a raíz de una conversación con un buen amigo que me habló de la Responsabilidad Social Corporativa en 2006 empecé a investigar”
diario_responsable. - ¿Qué hacía en Pescanova?
Noemia Mateo -Tuve varias etapas, desde jefa de producción, responsable comercial, responsable de compras, adjunta a gerencia, control de costes… todo eso me ayudó a conocer el funcionamiento de una empresa desde distintos ángulos y me está siendo muy útil, porque es muy importante entender las consecuencias que tiene dentro de una organización un cambio realizado en un punto concreto. Puedes cambiar algo de los protocolos de venta pensando que sólo afectará al departamento comercial y afectar a facturación y a otros departamentos. Todo es interdependiente y transversal, y por eso es difícil y muy importante tener esa perspectiva global.
d_r .- ¿Qué hizo cuando dejó Pescanova?
NM.- Lo primero tomarme dos meses sabáticos. Había sido una época muy intensa y necesitaba descansar y decidí tomarme un tiempo sabático hasta decidir a qué dedicarme. Exploré varias opciones y al final la de la Responsabilidad Social era la que más me gustaba y la que tenía más trayectoria de futuro. Había también pensado en dedicarme a la formación montando la Academia Noemia, que algún día existirá, pero por ahora no, el tema de la Responsabilidad social de las Empresas me llamaba y tenía mucha trayectoria.
d_r .-¿Cómo fueron sus inicios en la RSE?
NM.- Empecé con ADAPTARSE Soluciones yo sola y un año más tarde tuve la suerte de conocer a mi socia, Marta Pastor, con quien nos complementamos casi a la perfección. Una de las cosas muy buenas que tiene la RSE es que se junta gente con muy diferente formación pero con valores comunes, y es lo que me ha pasado con Marta, que tiene una formación muy diferente a la mía, es licenciada en comunicación con un master de cooperación al desarrollo, además ha trabajado en ONG, en universidades… una trayectoria muy diferente a la mía que estaba más centrada en la empresa privada, pero compartimos valores y perspectivas.
d_r .-¿Cúal es su visión sobre la responsabilidad social en las PYME?
NM.- Sabemos que no es posible acercar la RSE a todas las pymes. Las empresas siempre han tenido comportamientos responsables e irresponsables, y nosotras no pretendemos ni que las empresas irresponsables parezcan responsables ni cambiar a las personas que las dirigen, porque al final el comportamiento de una empresa es una extensión del comportamiento de las personas que las dirigen. Entonces lo que hacemos es identificar empresas con un comportamiento responsable y que tienen una preocupación por sus impactos sociales y con su entorno, y encontramos con ellos la manera de potenciar esa responsabilidad, estructurándola, documentándola y comunicándola si hace falta, y si no hace falta no.
d_r .- ¿Qué dificultades encuentran esas empresas a la hora de incorporar la RSE a su actividad habitual?
NM.- Que tienen pocos recursos para actividades transversales. Por definición tienen poco personal, cada uno muy centrado en sus tareas, y es costoso, a nivel económico pero también a nivel tiempo, dedicarse a temas transversales, como la RSE o la comunicación y otros temas transversales que las pymes suelen descuidar. Al ser la RSE un tema con tantas dimensiones y enfoques parece inabarcable al principio, y además está muy asociado con las grandes empresas, por lo que a las pymes les cuesta encontrar herramientas adaptadas a su tamaño y a su manera de trabajar y que les puedan reportar resultados en esta materias. Les cuesta identificar estas herramientas y la utilidad de la RSE porque generalmente se habla de su utilidad para las grandes empresas más que para las pymes.
d_r .-Ya que hablamos de herramientas, ¿de qué herramientas puede disponer una pyme que quiera dar los primeros pasos en sostenibilidad?
NM.-A dia de hoy hay muchas instituciones, estatales sobre todo, centradas en poner a disposición de las empresas de cualquier tamaño herramientas para incorporar la RSE. Recientemente desde AdaptaRSE hemos participado en la elaboración de un cuaderno de Forética con otras dos consultoras (Acción49 y Nnova) que se centra en treinta reglas de oro para que las pymes den sus primeros pasos en RSE. Nosotras hemos participado en el capítulo sobre la elaboración del primer informe de sostenibilidad, y quien lo lea verá que centramos la atención en la importancia del proceso de reflexión para saber qué se quiere comunicar y por qué (no se debe salir a la palestra sin saber por qué y para qué) y, sobre todo, la importancia de identificar las actividades en materia de Responsabilidad Social Empresarial.
La pyme, por definición, está más en contacto con la comunidad local y además es más vulnerable al comportamiento de sus grupos de interés más estratégicos como los trabajadores, los proveedores y los clientes por supuesto, y es necesario que en ese proceso de reflexión entienda el diálogo con esos grupos de interés y lo estructure e incorpore a su gestión, y para eso está esta guía centrada sobre todo en pymes y estructurada alrededor de treinta reglas que facilitan mucho la comprensión.
d_r.- En este contexto de crisis al que se enfrentan especialmente las pymes y los autónomos, ¿cómo ve de salud a la RSE?
NM.- Por un lado la crisis ha sido un golpe duro para el crecimiento de la RSE pero por otro hay una lectura positiva y es que ha ayudado a separar quién vendía y se colocaba la etiqueta de la RSE sólo por temas de comunicación y quién efectivamente cree en la gestión responsable de la actividad. Quienes sólo lo tenían como tema anexo han dejado de hacerlo porque no tienen recursos para ello, y eso es positivo, pero a mí me parece más importante dejar de hablar de la crisis como de algo temporal.
La palabra crisis tiene un componente de temporalidad, “estamos en una crisis que va a terminar”, “estamos en una crisis que durará x”, y yo creo que hay que poner el foco en que estamos en un nuevo escenario que no sabemos cuánto va a durar. No es una crisis, es un escenario diferente al que teníamos hace cuatro años, y en el que las pymes tienen que encontrar la manera de garantizar su futuro, y eso pasa por tener integradas las inquietudes de sus grupos de interés en su gestión, y eso sólo se hace a través de las herramientas de la RSE.