Las montañas del Grupo Golan en Israel son maravillosas.
La quietud, el espacio y la tranquilidad de espíritu que se puede obtener al mirarlas, contrasta con el ambiente (humano) pesado y de guerra que existe en esa zona de conflicto milenario.
Realmente es una lástima que un lugar tan bello sea el escenario constante de tantas guerras y sufrimiento, como un testigo triste y mudo de un mundo que ha decidido hacer la guerra y matarse y ya no recuerdan ni porque tienen odio.
Odian porque otros nos odian, pero porque no podemos amarnos para que todos sean amados.
La tristeza que deben pasar todas estas montañas del Grupo Golan al ver generaciones de personas morir sin necesidad, porque unos y otros no aceptan la exitencia del semejante, muy muy triste. Pero las montañas del Golan no tienen la culpa.
By Yoram yasur