Cuando me enteré de que Adela Cortina , Catedrática de Ética de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR, venía a dar unas conferencias magistrales a Madrid, pensé aquello de “la ocasión la pintan calva”.
Sabedor de su amistad con Juan José Almagro - nuestro filósofo de la RSE- le dije “¿Por qué no la entrevistas tú?” a lo cual accedió gustoso sin que tuvieramos oportunidad de cerrar la fecha. La cita era hoy pero hete aquí que hemos tenido la mala suerte de que el Presidente del Claustro de formación_activa se encuentre convaleciente de una reciente operación en la rodilla, sin embargo, nos ha trasladado diez preguntas para hacerle a la autora de "Ética de la razón cordial" la tarde de este luminoso martes madrileño.
Adela Cortina llega nuestra reunión en la cafetería del Caixaforum de Madrid con una amplia sonrisa -que es un aperitivo de su cordialidad- acompañada de la paz que transmite con su mirada. Viste una elegante chaqueta gris de mezclilla, plantalon negro de raso y moderna camiseta blanca. Es menuda, parece una mujer frágil, pero al escuchar sus palabras queda de manifiesto que sus convicciones son creencias firmes y meditadas. Tras pedir un café y un té y ante una descomunal bandeja de brioches y cruasanes -que no hemos catado - hemos entrado en materia:
Diario Responsable .- Antes de la primera de las preguntas que nos envia Juan José Almagro, desde el lecho del dolor, quisiera hacerle una pregunta que me ha surgido cuando venía hacia aquí. He pasado por delante del Congreso de los Diputados y había innumerables furgonetas de policía porque esta tarde es la segunda convocatoria de Rodear el Congreso por parte de los indignados. ¿Cree que ésta una manifestación por la ética, contra la falta de ésta? ¿Qué piden los ciudadanos?
Adela Cortina -Creo que en el movimiento de indignados hay tal cantidad de gentes tan heterogéneas que resulta difícil decir qué piden los indignados y mucho más identificarlos con los ciudadanos porque hay una gran cantidad de ciudadanos que no están ahí y otros que colaboran desde otros puntos de vista.
Creo que la ciudadanía en general en España lo que está pidiendo es que la democracia sea una democracia auténtica, una democracia real. No sólo la gente que está gritando sino la gente desde sus casas y sus trabajos entiende que debe ser una democracia real. Lo cual no quiere decir que los representantes que han sido elegidos no lo hayan sido de una manera legalmente correcta sino que echamos de menos, creo, que los representantes den razón de las cosas que hacen, cuenten las cosas que hacen, nos expliquen por qué las hacen… creo que la responsabilidad y la dación de cuentas es fundamental en un representante elegido y es malo que la ciudadanía no tenga una mayor participación en el tema de la elaboración de las leyes y de control. Creo que fundamentalmente es eso.
No se está pidiendo un cambio de régimen político, la gente no quiere algo distinto a una democracia. La gente quiere una democracia, pero una democracia con representantes que sean responsables de sus actuaciones con vistas al bien común, que den cuentas, que den razones, y que tengan en cuenta también la opinión de los ciudadanos.
d_r -Transparencia y acceso a lo que hacen los políticos, al final es lo que pide la gente, ¿no?
AC -Bueno, la gente pide transparencia pero primero competencia. Es decir, que las personas que estén en esos cargos sepan gestionar lo que se llevan entre manos que es muy importante. La gestión no es ninguna tontería. Que tengan un plan, que tengan un proyecto y que tengan la capacidad de comunicarlo. Esa capacidad pedagógica de hacer que la gente entienda por qué se están haciendo algunas cosas y qué cabe esperar previsiblemente en el futuro. Claro, nadie puede decir qué va a pasar, pero un gobernante sí debe decirle a la gente qué cabe esperar para que la gente pueda tomar sus decisiones.
d_r.- Vamos a empezar con las preguntas que nos planteaba el doctor Almagro. La primera es ¿Sabemos o no sabemos lo que nos pasa?, como decía Ortega
AC -Es muy difícil saber lo que nos pasa pero lo peor es que lo que nos pasa ahora es consecuencia de un largo proceso y parece que nos despertemos ahora. Las cosas no se han hecho bien y claro, un buen día resulta que estalla y todo el mundo se asombra… “¿Qué nos pasa?” Pues mire, que hemos ido haciendo cosas mal. De aquellos polvos vienen estos lodos. Y claro, el aprendizaje que hay que sacar es no volver a caer en la misma piedra. Sería importante ir viendo qué hemos ido haciendo mal todo este tiempo, no repetirlo y tratar de enmendar la plana a lo que hemos hecho.
d_r /Juan josé Almagro- ¿Vivimos una época de cambios o un cambio de época?
AC -Hay mucha gente que está obsesionada con el tema del cambio de época y que les parece algo fundamental en la vida. A mí no me parece tan fundamental. Efectívamente han cambiado una cantidad de medios, hemos pasado de una sociedad agrícola a una sociedad industrial y a una sociedad de la información y las comunicaciones. Ahora mismo nuestro universo es un universo global, las redes son fundamentales para nuestra existencia y ha habido grandes cambios sin duda ninguna, pero yo creo que los males que hemos ido haciendo no tienen que ver con un cambio de época sino con una serie de obligaciones y responsabilidades que teníamos en los distintos estratos sociales que no se han cumplido. También decía Ortega que un país no tiene riqueza si al menos tres cuartas partes de sus habitantes no cumplen con su obligación y a mí me parece que algo de lo que nos ha pasado es que a lo mejor tres cuartas partes no han cumplido con su obligación.
d_r/ JJA - En este nuevo tiempo, ¿debemos cambiar el discurso ético para sobrevivir?
AD.-Por supuesto que no. Justamente todo lo contrario. Lo que nos ha demostrado la crisis es que las personas que decían que teníamos que asumir unos valores éticos porque las cosas iban a llegar a una situación desastrosa han tenido toda la razón, no eran ningunos agoreros. Cuando con esta maravilla de la construcción, con todo el mundo empeñado y los ayuntamientos y los empresarios implicados la gente decía “¿Qué titularidad tienen las cajas de ahorros? Porque ahí están los políticos en los consejos de administración, están los sindicalistas, ¿Esto de quién es? ¿Esto cómo se lleva?”, la gente lo estaba diciendo: esto no es ético. Lo que hay que hacer no es cambiar la ética, es cambiar nosotros.
d_r /JJA - ¿Han despreciado las empresas el compromiso ético?
AC -Naturalmente no se puede generalizar, sería injusto, pero desgraciadamente da la sensación de que muchas empresas, sobre todo muchos bancos, han despreciado bastante el compromiso ético.
d_r - No sólo bancos, instituciones también, ¿no?
AC -Por supuesto. Como me habías preguntado por empresas… pero efectivamente empresas, bancos e instituciones, porque efectivamente hay un conjunto de instituciones que tenían que haber controlado y auditado, y no lo han hecho, con lo cual han fallado las actuaciones de empresas, bancos e instituciones.
d_r / JJA - ¿Cree Vd que la transparencia es la mejor vacuna contra la corrupción?
AC - Efecivamente la transparencia es una excelente vacuna contra la corrupción. Y también lo es la responsabilidad. Son dos valores que me parecen fundamentales. Y no me refiero a la responsabilidad social sino a algo mucho más sencillo: cuando una persona, por ejemplo en una entidad bancaria, se da cuenta de que se han cometido errores, la mejor manera de resolver el problema no es con la huida hacia delante sino responsabilizarse del asunto y con transparencia informar de lo que ha pasado, corregirlo y generar confianza.
d_r -Pero esto no es lo que está ocurriendo en la actualidad sino lo contrario, ¿no?
AC- Es justo lo contrario. Por eso me parece que la confianza es el valor superior y fundamental en la economía, la política, las finanzas.
d_r -Que se lo pregunten a los de Lehman Brothers y a los de Maadof...
AC- Claro, pero lo que me parece triste es que no son sólo ellos sino, si nos aprietan, hay mucha gente que en nuestro mismo país han comprado determinadas acciones porque les han invitado insistentemente a hacerlo sobre la base de la confianza que habían generado determinadas instituciones en las personas sencillas, y algunos de ellos están en la ruina. Es decir que no hace falta irse a EEUU también cerca de casa tenemos ejemplos.
d_r /JJA -Volviendo hacia la responsabilidad social, ¿cree que los principios del Pacto Mundial son un punto de partida válido?
AC- Todo punto de partida es bueno. Lo que pasa es que como se discute en muchas ocasiones hoy en día, y yo estoy de acuerdo con ello, en lo que respecta al tema de Derechos Humanos no basta con invitar, hay que exigir, porque una cosa es que una empresa intente hacer lo mejor posible en su área de influencia para cambiar una legislación, pero en el respeto a los Derechos Humanos la cuestión no es sólo de invitación, es de exigencia.
d_r.- Pregunta Almagro también ¿cuánto nos costará olvidar que lo financiero nunca es un fin en sí mismo?
AC- Pues nos va a costar muchísimo porque la economía financiera está impregnando todas nuestras actividades, no sólo las económicas sino todas las demás, y como es una manera de engendrar riqueza indefinida y de conseguirlo con cierta facilidad en determinados momentos, para la gente va a ser bastante difícil olvidarse de eso y tener la prudencia necesaria para parar.
d_r - Al hilo de lo que dice, a mí me resulta indignante cuando oigo a determinados políticos decir que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Habrá vivido él por encima de sus posibilidades. Han vivido por encima de sus posibilidades los que han hecho unos polideportivos espectaculares. A mí eso sí me parece una falta de ética.
AC- Claro. Esa frase, que la he oído mucho, siempre me ha indignado. Conozco mucha gente que no ha vivido por encima de sus posibilidades. Se han atenido a lo que tienen, han vivido razonablemente bien, y no hay que universalizar. Que cada palo aguante su vela. Cada uno que diga “Yo sí he vivido…” ah, bueno, bien.
d_r - Y probablemente a muchos les han hecho vivir por encima de sus posibilidades.
AC- Además eso. Les han dado oportunidades, facilidades. Una persona que nunca ha podido tener casa o coche propio o al fin una segunda vivienda, si el banco le dice “toma, una hipoteca fantástica, tú no te preocupes” se ilusiona. Eso tampoco es una ambición desmedida sino que es algo muy sencillo y muy razonable. A mí me parece criminal lo que se ha hecho.
d_r /JJA - Y ¿hay esperanza?
AD - Siempre la hay. Mientras hay vida hay esperanza. Además ahora, como estamos sufriendo una crisis muy dura estamos viendo los aspectos más negativos de lo que nos ha pasado, pero siempre hay muchos lados positivos en gentes que han hecho muchas cosas bien. Junto con la esperanza lo que debe haber es afán de cambio y darnos cuenta de que no podemos decir “a ver si todo vuelve a lo que teníamos antes y se vive como vivíamos”, que es lo que está pensando todo el mundo en el fondo, sino que aprendamos de una vez y que el hombre no sea el animal que cae cien mil veces en la misma piedra, sino que aprendamos algo de todo esto.
d_r - ¿Asistimos a una nueva época del emprendimiento?
AC - Ahora resulta que la palabra empresario queda mal y todo el mundo habla de emprendedores… Ojalá fueran empresarios o emprendedores, que me da igual, que tuvieran un sentido de la ética y la responsabilidad y se dieran cuenta de que tienen que ser ciudadanos que sirven al lugar en el que viven que es cada vez más global.
d_r- Tenemos el paradigma de los emprendedores sociales
AC.- Claro. Esos son espléndidos, pero cualquier otro emprendedor desde el punto de vista de la Responsabilidad Social la gente que tiene en cuanta la triple dimensión económica, social y medioambiental, ojalá se multipliquen y los nuevos vayan por ese camino, no lo sé.
d_r. - En este contexto, y ya de mi propia cosecha, me gustaría preguntarle ¿Qué papel juegan los medios de comunicación en la salvaguarda de la ética?
AC.-Los medios de comunicación deberían no buscar sólo las noticias extravagantes, provocativas, llamativas, que suelen ser las más desastrosas, sino tratar de poner en primer término todo lo que la gente hace bien, porque hay mucha gente que hace muchas cosas bien y lo único que el ciudadano corriente ve son situaciones desastrosas, demoledoras, y no ve la cantidad de gente que está haciendo cosas estupendas en el nivel de la empresa, el banco, la solidaridad social… Los medios de comunicación deberían contar esas cosas continuamente para que la gente tuviéramos ejemplos tirando hacia delante, modelos, ejemplaridad, formas de vida que a uno le parece que merecería la pena imitar.
d_r- ¿Cree Vd que la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) pueden ser parte de la solución? ¿O seguimos asistiendo a meras acciones de greenwashing cuyo único propósito es el de distraer a los grupos de interés y camuflar la realidad de la empresa?
AC- Pues eso depende de la empresa. Hay empresas que quieren generar reputación solamente dándose ese baño de cosmética que es hacer el informe de Responsabilidad Social y mandárselo a todo el mundo, y si siguen por ese camino no vamos a resolver nada, y eso me parece una falta de humanidad porque a fin de cuentas las sociedades necesitamos buenas empresas, buenos bancos, y los necesitamos como bienes públicos que son, porque cuando hay un buen banco o empresa no sólo se benefician por supuesto los que trabajan en ella y los clientes, sino también la sociedad en la que está viviendo, porque está generando confianza, reputación, sentido de hacer las cosas bien, ejemplaridad… y eso nos hace mucha falta no sólo en los políticos e intelectuales sino también en las empresas y los bancos.
d_r -A mí me gustaba mucho más la definición que tenía la Real Academia Española de la Lengua de la palabra empresa que la de ahora. Decía “Empresa: acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza”. Es precioso. Es la conquista de América pero también es abrir un chiringuito en tu barrio.
AC- ¡Eso es una empresa! Creo que es lo que quieren recuperar con lo de ‘emprendedores’ pero es que empresario es eso. Cuando hablábamos para ponerle nombre a nuestra fundación finalmente la llamamos Ética de los Negocios y las Organizaciones ETNOR, precisamente porque queremos dar a entender que a nosotros nos interesan las organizaciones en general y las empresas nos parecen organizaciones y grupos humanos.
Se ha perdido mucho el sentido de la empresa como alguien que tiene una idea que merece la pena llevar adelante y un grupo que trabaja con él mayor o menor, y esa idea habría que recuperarla. Escribí un artículo titulado “La leyenda del empresario excelente”. Creo que los empresarios tienen que contar historias porque los cerebros humanos son procesadores de historias más que procesadores lógicos. La gente necesita conocer historias de empresarios que han hecho las cosas bien y sepan contarlas a la gente para generar también una buena imagen.
d-r .- No sólo contarlas, también deben empezar a dialogar con sus grupos de interés.
AD.-Claro, eso por supuesto, eso es la clave de la Responsabilidad Social, pero a aquella sociedad que queda más allá también es importarle contarles buenas historias de “nosotros hicimos esto, hicimos lo otro…”. Eso es importante para la gente para identificarse con los valores de la empresa.
d_r. -Ya para terminar me gustaría que nos contara sobre qué van a versar estas tres conferencias magistrales que va a dar aquí en el Caixafórum estos días.
AC- El título es “Los valores en la vida pública” y la idea es la de que los seres humanos valoramos necesariamente. Interpretamos la realidad valorándola y valorando entramos en política, en educación y en economía que son las tres dimensiones de las que vamos a hablar. Ayer estuvimos hablando de la democracia, de lo que sería una democracia real y cuáles deberían ser sus valores, cómo una sociedad democrática es aquella que cuenta con un pueblo que trata de llegar a un bien común y gobernantes que van a seguir esa línea. Hoy hablaremos de la educación del ciudadano, de una educación cívica porque no hay pueblo si no se educa en la ciudadanía y en ese sentido una ética cívica es clave. Y mañana hablaremos del mundo de la economía y la empresa que es ese mundo que toda la gente opina que no tiene nada que ver con los valores morales y que sin embargo a mi juicio no puede sobrevivir sin ellos.
d_r -Pues muchas gracias.
AC- No hay de qué darlas.