En el artículo anterior Lo que el Rio se llevó, comentábamos sobre la falta de mordiente en la declaración final de la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, denominada Rio+20, que ha llevado a la frustración de sectores de la sociedad que esperaban acciones mas concretas. En este artículo destacamos algunos resultados de la Conferencia referentes al sector privado.
Cabe aclarar que la Conferencia era sobre desarrollo sostenible como sinónimo del medio ambiente natural y el construido. No era sobre responsabilidad social o sostenibilidad empresarial. Por ejemplo, la Conferencia no tocó temas de corrupción, derechos humanos, comunidad, ni lo que se suele llamar responsabilidad interna. La mayoría de los compromisos son en energía (58%) y en agua (17%), con algunos en el tema ciudades, océanos y salud alimentaria.
No obstante, las empresas tuvieron una activa participación, en particular en el foro Rio+20 Corporate Sustainability Forum. Este foro si cubrió temas en la intersección de empresa/desarrollo sostenible, a través de 150 seminarios, con mas de 2.700 participantes. El Foro produjo un documento Overview and Outcomes que describe los principales resultados de los seminarios y las recomendaciones a terceros (no las llegué a contar pero parecen ser mas de 100 recomendaciones). Pero lo más llamativo es que lista las empresas que han hecho compromisos. Las empresas hicieron más de 200 compromisos, además de los compromisos y resoluciones de gobiernos, asociaciones existentes y otras constituidas ad hoc para el evento, instituciones como el Pacto Mundial entre otras.
Muchos de estos compromisos son cosas que ya venían haciendo pero que se han reiterado en el contexto de la Conferencia, (en muchos casos parece que para ganar publicidad).
Algunos compromisos son ilustrativos de buenas intenciones, pero poco impacto. Algunos ejemplos:
Otros compromisos representan lo que parecen ser legítimos esfuerzos de contribuir a una sociedad y planeta mejores
Afortunadamente la sociedad civil ha creado instrumentos se seguimiento de muchos de estos compromisos, destacándose el desarrollado por el Natural Resources Defense Council, NRDC, bajo el nombre de Cloud of Commitments. Al 25 de junio de 2012 listaban 212 compromisos disponibles al público. Iniciativa muy laudable de una institución muy seria y que probablemente es un resultado de la frustración de ver tantos compromisos que se caen por la borda. Falta ver cuanto tiempo durará la capacidad del NRDC de hacer seguimiento de estos compromisos.
Este brevísimo resumen no hace justicia a los resultados del foro Rio+20 Corporate Sustainability Forum y el lector interesado debería leer el documento Overview and Outcomes y consultar el sitio de seguimiento mencionado arriba y decidir por su cuenta si representan una contribución a la sociedad, o constituyen intentos de obtener visibilidad.
Se han dado importantes pasos hacia adelante. Esperemos que esta vez sea en serio. Pero para que esto fuera así debería haber consecuencias al incumplimiento. Las consecuencias para el planeta y la sociedad las intuimos, pero las consecuencias para los que incumplan sus compromisos son mucho más inciertas, sobre todo al no haber instrumento de control mas allá de la misma sociedad, que ha demostrado tener poca continuidad. Se está desarrollado fatiga social sobre tantas promesas.
Esperemos que no sean resoluciones de Año Nuevo.