La mañana de este fresco lunes madrileño, algunos aguerridos periodistas se han atrevido a salir a la calle para asistir a la presentación de la octava edición del estudio “La Responsabilidad Social Corporativa en las memorias anuales de las empresas del IBEX 35” correspondiente a 2010 y presentada por Orencio Vázquez , coordinador del Observatorio y Carlos cordero, director de sustenia, empresa engargada de la eleaboración de Estudio.
Según ha explicado el Coordinador del Observatorio de RSC "Las empresas del IBEX 35 incrementaron su presencia en paraísos fiscales durante el ejercicio 2010 y ninguna de ellas facilita información sobre las actividades desarrolladas en estos territorios. Además ninguna empresa de las empresas analizadas presenta de manera desglosada los impuestos que pagan y las subvenciones que reciben en cada uno de los países en los que operan".
Para Vázquez “en un contexto de gran desconfianza por parte de la ciudadanía sobre la eficacia de las medidas adoptadas para atajar esta crisis económica es imperativo que distintos actores de la sociedad, pero en especial las administraciones públicas y supervisores, recapaciten sobre la necesidad de repensar y reformular los sistemas de transparencia. Ésta no se puede seguir dejando al albur de los actores, porque hemos visto cómo la opacidad ha sido un caldo de cultivo perfecto para comportamientos ilegítimos, irresponsables e ilegales por parte de distintos actores empresariales e institucionales”.
Según el estudio en 2010, el 85% de las empresas analizadas declaran tener cláusulas de blindaje para miembros de sus órganos ejecutivos y de administración. En general se observa un aumento del número de organizaciones que aportan información sobre la estas medidas. Según los datos publicados en el Informe Anual de Gobierno Corporativo de las compañías del Ibex 35 publicado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, un total de 31 empresas, dos más que en 2009, cuentan con cláusulas de blindaje, que benefician a 251miembros de la alta dirección (256 en 2009), para un total de 513 directivos en todas las empresas que configuran la muestra en 2010.
Otra variable añadida es el riesgo y a la vez la oportunidad que supone el crecimiento del comercio electrónico. Así ya se habla del “agujero” que las tiendas online de algunas empresas están creando en el volumen de recaudación de impuestos de algunos estados, debido a la ubicación de las sociedades encargadas de la facturación de estas tiendas en países considerados paraísos fiscales y a la falta de desarrollo normativo y regulador que de respuesta a esta nueva realidad. Esto provoca, por una parte, un impacto negativo en el volumen de impuestos recaudado a través del impuesto sobre sociedades, así como sobre el IVA.En lo que a información medioambiental se refiere, las empresas del Ibex 35 ofrecen datos incompletos sobre los impactos que sus negocios provocan en el medio ambiente, obviando cuestiones importantes como la localización, las líneas de negocio o los tipos de impacto. De hecho, únicamente han sido tres empresas las que han reportado de forma relevante sobre esta cuestión.
Pese a la importancia teórica de la sostenibilidad en dichas compañías, la información sobre multas por incumplimientos medioambientales se estanca. Y menos de la cuarta parte, en concreto un 23%, menciona medidas de control en sobre desempeño medioambiental en la cadena de valor. Esto es, se puede exigir a los proveedores certificaciones como ISO 14001, pero no existe constancia de ningún tipo de medida de control o contrato extinguido por impactos ambientales importantes.
Para el Observatorio, el contenido social que ofrecen las empresas del Ibex 35 en sus memorias de sostenibilidad resulta insuficiente. Aunque se han realizado algunos avances en cuanto a políticas y procedimientos contra la discriminación, como por ejemplo, la multiplicación por dos del número de empresas que cumplen con este indicador, los mecanismos de medición y control siguen pareciendo confusos. La adopción de estas políticas y la información sobre ellas, aparte del cumplimiento de la legislación española a este respecto (como la Ley de la Igualdad o la LISMI), debería extrapolarse a todos los países en los que operan las compañías.
Aparte de la igualdad y la discapacidad, se echa en falta información acerca de una gestión de la diversidad multidisciplinar atendiendo a factores como la edad, la etnia, la situación familiar, la orientación sexual, la religión y la cultura, especialmente en el actual contexto globalizado en el que se desarrollan las sociedades.
El Observatorio de RSC presenta su informe anual de las memorias de sostenibilidad del Ibex 35