En los entornos académicos se habla de ética, se realizan estudio, elaboran informes, se crean instrumentos... pero como descendiente de familias de pequeños empresarios, emigrantes unos y casi todos emprendedores de nuevos negocios, me permito decir que cuesta saber a qué se refieren esos textos tan racionales a la par que de poca utilidad para salir adelante en familia (ya ni hablemos de sociedad en tiempos de sálvese quien pueda).
Tras conjugar experiencias en sector público, privado, social y académico, recomiendo empezar a pensar que algo práctico para entender la ética es trabajar desde la educación práctica, trabajar conceptos aplicados a la realidad. Aprender a ser ingeniero desde fuera de una obra, es como aprender a tocar la guitarra mirando vídeos... solo al alcance a unas pocas personas.
Con ejemplos claros, en un artículo publicado el 2005 el catedrático Dr. Antonio Bolívar rescata la importancia de educar desde la universidad en ética. Considerando que el enfoque es muy elemental, inicio esta seria de artículos de opinión presentándolo:
http://www.universidades-responsables.org/wordpress/archives/816
En la próxima publicación, abordaré la experiencia profesional en la administración pública, seguido del entorno empresarial y finalizando con el tercer sector.