Publicado el

Fact: Separados por menos de 500m de distancia física, co-existen la acampada de Plaza Catalunya y la Bolsa de Barcelona. à Polarización

Fact: Todas las personas reclamamos cambios pero no acordamos qué cambios ni cómo realizarlos. à Diálogo

Fact: La sociedad se escandaliza cuando Telefónica anuncia despidos masivos y compensación millonaria a cargos ejecutivos. Los valores bursátiles no sufren ningún revés. à Escala de valores

Fact: La crisis del E.coli provoca indiscriminadas pérdidas en el sector agrícola mientras los responsables gubernamentales demienten causas à Sin credibilidad

Fact: Los activistas turistas proliferan como setas en el bosque durante el mes de Septiembre. à Oportunismo

Los seres humanos vivimos en una sociedad polarizada (o estás conmigo o contra mí). Cuando dialogamos, la mayoría, hablamos antes de escuchar (y digo escuchar y no oír). Tenemos escalas de valores y prioridades distintas que seguimos sin comprender (quizá tengamos que aprender a empatizar). Cada vez hay menos personas que se creen a algunos organismos internacionales o a sus representantes (lo saben?). Siempre hay quien saca provecho en beneficio propio (aunque ese beneficio sea sencillamente alimentar el propio ego sintiéndose como Orzowei o Erin Brokovitz).

Pero cuando hablo de sociedad, hablo de seres humanos. Hablo de ti y de mi. Hablo del papel que desempeñamos cuando optamos por comprar una u otra marca. Cuando abrimos el agua o cuando encendemos el ordenador.

Podremos seguir leyendo a grandes teóricos de la economía mundial y sobre cómo inculpan a banqueros que aparecen como gordos barrigones fumando habanos y bebiendo scotch… pero a ellos, a ti y a mí, nos propondría un ejercicio. ¿Nos miramos al espejo cada mañana antes de emitir juicios?

 Por mi parte, sé que nunca sabré hacerme la tonta. Quizá me hayan educado mal y siempre –repito, siempre- me sienta responsable de todo lo que causan mis acciones. Y me asombra quién tiene la capacidad para trasladarlas a los demás. Así, como si nada. Sintiéndose víctima de la situación. No sé cómo nos lo montamos para poder dormir. 

En este artículo se habla de:
Opinión

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies