Ashoka es la mayor red de emprendedores sociales del mundo. Comenzó su andadura en 1980, de la mano de Bill Drayton, y actualmente está presente en 70 países y cuenta con cerca de 3.000 emprendedores.
Los emprendedores sociales desarrollan una idea innovadora para atacar la raíz de un problema social, y después crean un modelo de gestión que permita solucionar ese problema en múltiples lugares o entornos. Son el laboratorio de I+D social, y sus iniciativas contribuyen a desbloquear muchos de los problemas más arraigados en la sociedad. A su vez sirven de puente entre las empresas y los sectores de población excluidos o en riesgo de exclusión, permitiendo la participación en el mercado de millones de personas.
Lo que diferencia a Ashoka de otro tipo de organizaciones es fundamentalmente la búsqueda y el apoyo de la innovación, convencidos de que, al igual que sin innovación una economía no crece, sin ella tampoco avanzan las sociedades.
Generalmente los Emprendedores Sociales, con su actuación, están enfrentándose a modos tradicionales de afrontar los problemas sociales, pero el hecho de que el 90 % de las ideas hayan sido reproducidas por otras organizaciones y/o gobiernos, que el 57% haya conseguido impactar en las políticas nacionales o que el 66% de los emprendedores sean considerados líderes en su campo de acción, según análisis de impacto realizados por Ashoka a nivel global, demuestra el valor de apoyar a estas personas y de desarrollar un marco de estímulo para los Emprendedores Sociales.
Ellos y ellas son, a nuestro juicio, la fuerza más poderosa para provocar transformaciones sociales, ya que su impacto inspira a otros individuos a adoptar y difundir sus innovaciones, y además permite que personas de cualquier lugar del mundo imaginen o prueben sus propias ideas para producir cambios sociales significativos. Nuestra visión última es que “todo el mundo puede cambiar el mundo”, es decir contribuir a la construcción de una sociedad en la que todas las personas cuenten con la libertad, la confianza y el apoyo de su comunidad para resolver cualquier necesidad social y donde se fomente la innovación y el deseo de cambio.
Para sobrevivir en un entorno de crecientes retos sociales y ambientales, debemos enfocarnos en multiplicar el número de innovadores. Para ello debemos comenzar con los jóvenes: si pudiéramos inspirar a miles de jóvenes a desarrollar sus propias ideas para mejorar su entorno y darles la oportunidad real de ponerlas en práctica, estaríamos contribuyendo a un importante cambio social. El programa “Jóvenes Changemakers” surge de esta visión. Trabaja con los jóvenes de 14 a 20 años estimulándoles para que se conviertan en impulsores de cambios hoy, y les brinda oportunidades, recursos y apoyo para que puedan poner en marcha sus ideas.
Los emprendedores sociales son pioneros de nuevas soluciones y enfoques en un momento de graves problemas y escasos recursos. La solución a estos problemas pasa por encontrar formas creativas e innovadoras de colaboración entre empresas, instituciones, y emprendedores: el reto hoy es identificar estas soluciones y proveer los recursos, infraestructuras y ecosistemas que permitan a las iniciativas sociales escalar, distribuirse y replicarse.