Publicado el

¿Son los valores de Sancho Panza o los de Don Quijote los más adecuados cuando hablamos de mejorar la competitividad de las empresas a través de las TIC? Esta pregunta quedaba en el aire en un post de Agustina Piedrabuena en el Blog RC y Sostenibilidad  de Telefónica (http://bit.ly/eqsocn). En él se dejaba abierta la resolución del enigma y se animaba a continuar el debate.

 

Jaime Mariño Chao

¿Son los valores de Sancho Panza o los de Don Quijote los más adecuados cuando hablamos de mejorar la competitividad de las empresas a través de las TIC? Esta pregunta quedaba en el aire en un post de Agustina Piedrabuena en el Blog RC y Sostenibilidad de Telefónica (http://bit.ly/eqsocn). En él se dejaba abierta la resolución del enigma y se animaba a continuar el debate.

 

Sanchos o Quijotes en la Era Digital

Alonso Quijano ha sido mi compañero desde que, una tarde gallega de lluvia y calma, abrí un viejo Quijote y comencé a leer sus aventuras. Por eso, cual moderno paladín, me he sentido llamado a defender su causa y argumentar a su favor como espejo, guía, inspirador y ejemplo.

 

¿Cuáles serían pues esos valores de Don Quijote que nos resultan útiles a la hora de afrontar nuestra presencia en el “universo 2.0” y mejorar nuestra competitividad? ¿No es acaso el entrañable personaje ejemplo universal de locura y falta de sentido de la realidad? Espero lograr expresar cuatro argumentos a favor de su cordura y reivindicar su vigencia.

 

Criterio


En contra de lo que puede pensarse, es Don Quijote y no Sancho Panza el que, a lo largo de toda la obra, nos regala reflexiones y argumentaciones con los que demuestra conocer bien la naturaleza de multitud de asuntos, desde la variada condición humana al gobierno de la Ínsula Barataria. Su criterio es más fiable que el de Sancho para el propio Cervantes quien escribe “solamente disparataba en tocándole a la caballería, y en los demás discursos mostraba tener claro y desenfadado entendimiento, de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio”(Quijote II, XLIII).

 

Esfuerzo


“¿Qué te parece de esto Sancho?(…) Bien podrán los encantadores quitarme la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo será imposible.” (Quijote II, XVII). El esfuerzo, la constancia, la convicción en lo que uno realiza, he aquí valores de Don Quijote (no de Sancho) que pueden aplicarse a cualquier empresa en la que nos embarquemos.

 

Audacia


“Un gramo de audacia, con todo, es importante cordura” escribió Baltasar Gracián en su Oráculo Manual y Arte de Prudencia en 1647, asombrosamente convertido en libro de cabecera del empresariado de medio mundo. Audacia, valentía, empuje, empeño, son cualidades quijotescas, propias de quien afronta sus tareas diarias con ilusión y fuerza. Y también meridianamente aplicables a nuestra realidad diaria.

 

Contenidos


Un antropólogo decía en una entrevista radiofónica (permítaseme citar de memoria) que ignoraba cuales serían las tecnologías del futuro pero que, en todo caso, fuera cual fuera ese soporte, el que “tuviera algo interesante que contar tendría la verdadera materia prima, sea en una cueva alrededor del fuego o en la moderna sociedad de la información”. Parece claro que es Don Quijote y no Sancho el poseedor de esa capacidad de generar interés, nuevas visiones de la realidad, innovaciones, contenidos interesantes en definitiva.

 

 Hasta aquí estas pinceladas quijotescas, que no pretenden sino servir como sencilla aportación a esta cuestión tan interesante y también como homenaje sentimental a un amigo de la infancia.

 

 Como se ve, quizás Don Quijote no sería mal compañero de viaje para los trabajadores en entornos 2.0. ¿Mejor que Sancho? Quien sabe. En todo caso, como dijo Don Belianís de Grecia: “Tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!”

En este artículo se habla de:
Opinión

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies