Diez meses después de su constitución, el grupo de trabajo sobre RSE y Educación, se convierte en la primera de estas comisiones, creadas bajo el paraguas del Consejo Estatal de la Responsabilidad Social de las Empresas, en presentar su informe de conclusiones bajo el epígrafe "La Responsabilidad Social de las Empresas, RSE, el Desarrollo Sostenible y el Sistema de Educación y Formación."
Diez meses después de su constitución, el grupo de trabajo sobre RSE y Educación, se convierte en la primera de estas comisiones, creadas bajo el paraguas del Consejo Estatal de la Responsabilidad Social de las Empresas, en presentar su informe de conclusiones bajo el epígrafe "La Responsabilidad Social de las Empresas, RSE, el Desarrollo Sostenible y el Sistema de Educación y Formación".
Según ha podido saber Diario Responsable.com, el Grupo tiene previsto aprobar el próximo martes 18 un extenso informe, elaborado por Marta de la Cuesta, Juan José Almagro, Joaquín Garralda, Tomás García Perdiguero, Eva Fernández y Carlos Aristu, en el que se constata que existe un amplio consenso institucional y político internacional sobre la necesidad de revisar los principios y valores de la economía para hacer posible el avance hacia un modelo de desarrollo sostenible y la aceptación por parte de todos los actores del desarrollo de los principios y requerimientos de la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE).
En el documento, cuya aprobación está todavía pendiente y que se puede consultar al final de esta página y que al ser un documento de trabajo que no está aprobado, se ha retirado de este post, se señala que para que la educación forme parte del programa de cambio hacia una sociedad más sostenible “es necesario que el sistema de educación se transforme”. Será necesario, consideran los autrores, "incorporar al sistema de educación y formación en todos sus niveles y etapas los principios y valores del desarrollo sostenible y la responsabilidad, con el objetivo general de que todas las personas puedan desarrollar un modo de pensar abierto y libre, y adquirir los valores, conocimientos y capacidades que les permitan encontrar las soluciones a los problemas que les afectan."
En este contexto, los ponentes recomiendan entre otras acciones, una adaptación de la oferta de formación profesional a los requerimientos del desarrollo sostenible y de la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE). Así mismo consideran necesaria una mejora de la participación de las empresas y los agentes sociales en la elaboración de los programas de formación, con el objetivo de reforzar las estrategias de cambio e incorporar a la formación factores que contribuyan a la cohesión y el desarrollo
Respecto al papel que juegan las universidades los ponentes reivindican la necesidad de un mayor compromiso de las universidades con las empresas y con el desarrollo económico y el progreso social de sus entornos locales y regionales más próximos, pues su papel es todavía muy limitado y la colaboración con las empresas está con frecuencia relegada a la enseñanza técnica y profesional. Para mejorar esta integración en el documento se propone que se apoyen innovaciones como la participación de las empresas y de los agentes sociales en la definición y desarrollo de los planes de estudio impartidos o el reconocimiento en la compensación y promoción del profesorado de los esfuerzos e iniciativas de colaboración con la industria.