A pesar de que el consumo de electricidad creció en España una media anual del 2,9% entre 2004 y 2008, la intensidad energética primaria de la economía española mejoró el 11,2% en el mismo período, lo que supone haber superado con 4 años de antelación los objetivos previstos en la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética 2004-2012, fijados en un 7,2%. La intensidad energética viene a ser el valor medio de la cantidad de energía necesaria para generar una unidad de riqueza.
A pesar de que el consumo de electricidad creció en España una media anual del 2,9% entre 2004 y 2008, la intensidad energética primaria de la economía española mejoró el 11,2% en el mismo período, lo que supone haber superado con 4 años de antelación los objetivos previstos en la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética 2004-2012, fijados en un 7,2%. La intensidad energética viene a ser el valor medio de la cantidad de energía necesaria para generar una unidad de riqueza.
Por tanto, una evolución decreciente de este indicador significa un consumo medio menor de energía para generar cada unidad de riqueza, es decir, un incremento en la eficiencia energética.
Además, las emisiones de gases de efecto invernadero del sector eléctrico cayeron más del 45% en el primer trimestre de 2010, según la Secretaría de Estado de Cambio Climático.
Entre enero y marzo se emitieron a la atmósfera unos 9 millones de toneladas de GEI, con un incremento de la demanda eléctrica del 4% en el mismo período.