El terrorismo y los daños que provoca es una de las principales preocupaciones de la sociedad. Los atentados y ataques alrededor del mundo han costado miles de vidas, y han transformado la economía de las ciudades donde se perpetuan. A nivel global, el Institute for Economics & Peace estima que este delito impacta en un 10% del PIB a nivel global.
En noviembre de 2017, la ciudad de Marawi, Filipinas, fue el escenario de una dura batalla contra líderes terroristas de la región. Este periodo de guerra transformó de forma negativa el estilo de vida de la comunidad.
En este contexto fue que nació Peace Crops, un proyecto que busca la paz a través del trabajo agrícola. Como su fundador, Robert de la Serna relata, tres días después del ataque inicial la propuesta del ejército era bombardear toda la ciudad, mientras las personas perdían sus empleos y su estilo de vida.
Por ello, decidió que era momento de cambiar el paradigma, adoptó a la comunidad de Lanao del Sur y comenzó a trabajar en la rehabilitación de ésta a través de la producción agrícola.
Peace Crops es un concepto que promueve la paz a través de la reconstrucción, educación y trabajo en equipo que beneficia a las comunidades más afectadas por el extremismo violento. Entre las actividades que realiza están:
“En lugar de crear armas, creamos granjas. Fue así como concebimos el modelo agroempresa para jóvenes escolares”, expresó Robert de la Serna creador de Peace Crops. En la actualidad, el mayor reto de Peace Crops es lograr comercializarse dentro de toda su provincia, con el fin de hacer crecer este proyecto y crear un impacto positivo.
En 2019, Robert de la Serna se inscribió en el Premio CEMEX-TEC en la categoría de Emprendimiento Comunitario. Gracias a su trabajo, logró ser uno de los ganadores en esa edición del reconocimiento, lo cual le sirvió para reforzar los planes de crecimiento de Peace Crops.