La directora general del Banco Mundial, Kristalina Georgieva, menciona una cifra impresionante: "800 millones de personas en los países en desarrollo presenten una discapacidad, lo que significa que debemos hacer más". Y se pregunta ¿Cómo podemos abordar las enormes brechas en cuanto a riqueza y oportunidades entre el 1 % más rico y los más pobres de la población mundial?
Kristalina Georgieva: “Tenemos que lograr que la inclusión de la discapacidad sea la norma en vez de la excepción"

Como directora general de las instituciones del Grupo Banco Mundial dedicadas a brindar financiamiento a los países de ingreso mediano y bajo, Georgieva busca la respuesta a esta pregunta que no es fácil, en la mejora de la igualdad de oportunidades. Por ello, desde el Banco Mundial, su prioridad es centrar las inversiones en el capital humano, reuniendo el apoyo de la comunidad internacional para movilizar los recursos y elaborar soluciones más eficaces para los pobres en la escala necesaria, “independientemente de cuándo, por qué y cómo se adquiera una discapacidad, todos tienen derecho a ser incluidos”, añade Georgieva.

Menciona una cifra impresionante: "800 millones de personas en los países en desarrollo presenten una discapacidad, lo que significa que debemos hacer más", incidiendo en que "tenemos que lograr que la inclusión de la discapacidad sea la norma en vez de la excepción". 

Georgieva promueve las inversiones en capital humano y las tangibiliza en proyectos de nutrición, atención médica de calidad, educación, empleos y desarrollo de habilidades porque asegura que "sin estas inversiones, se les niega a las personas la oportunidad de desplegar su potencial y todos pierden". La directora general del Banco Mundial, vivió una experiencia de superación de un jóven somalí que marcó su definitiva hoja de ruta: 

"Hace varios años, conocí a un joven refugiado somalí llamado Mohammed. Tenía solo 18 años y no podía usar sus piernas. Cuando lo conocí, usaba una silla de ruedas. Hablamos mucho sobre la escuela. Me contó que antes de tener su silla de ruedas, iba y volvía de la escuela arrastrándose porque era muy importante para él aprender. Además, me dijo que el dinero para comprar esa silla de ruedas le había dado la oportunidad de aprender, si bien él habría ido a la escuela de todos modos. No obstante, esta pequeña inversión marcó una gran diferencia. Lo último que supe de él fue que se había graduado e iniciado un pequeño negocio". 

Según Georgieva, cuando se habla de igualdad de oportunidades, no se trata solo de redes amplias e inversiones a gran escala, se debe tomar medidas que fomenten políticas de inclusión y servicios accesibles para las personas con discapacidad, su ejemplo del caso de Mohammed testifica que aunque la medida tomada fuera relativamente pequeña, el impacto puede ser transformador: Hoy, es un ciudadano productivo. 

Desde el Banco Mundial, sus profesionales son conscientes de que las personas con discapacidad suelen encontrarse entre las personas más vulnerables de la sociedad. Además Georgieva añade que enfrentan barreras más difíciles para acceder a educación, salud, transporte y otros servicios, para las personas con discapacidad es más difícil mejorar sus medios de subsistencia o aprovechar las oportunidades económicas debido a la exclusión que experimentan. Consciente de ello, desde su entidad, se apoya activamente la inclusión de las personas con discapacidad, estos últimos cinco años ha habido unos considerables esfuerzos en esta materia. Prueba de ello, Georgieva muestra algunos ejemplos de apoyo como a los excombatientes con discapacidad en Rwanda y a los pequeños negocios de propiedad de mujeres en Gaza. En estos dos proyectos, bajo el nuevo Marco Ambiental y Social, el Banco se centró en proporcionar oportunidades de empleo y de capacitación vocacional a personas con discapacidad y a quienes dependen de ellas. 

Georgieva exige aún más, porque para reducir la discriminación esto es solo un primer paso. Es por ello que desde su institución, para que la inclusión de personas con discapacidad en sus actividades sea una realidad, se anunció 10 compromisos con plazos determinados en tres áreas:

El primer ámbito de actuación tiene que ver con proyectos inclusivos con respecto a la discapacidad. Para 2025, todos los  proyectos y programas de educación del Banco Mundial serán inclusivos, el 75 % de nuestros proyectos de empleo y protección social también lo serán. Para 2020, todos sus nuevos proyectos de movilidad urbana y ferrocarriles respaldados por los servicios de transporte público serán inclusivos con respecto a la discapacidad. Además para esa misma meta 2020, se pretende que todas las instalaciones públicas en contextos de reconstrucción posterior a desastres sean inclusivas. Georgieva añade que se ha dado a conocer el Marco sobre Inclusión de la Discapacidad y Rendición de Cuentas para educar a su personal acerca de cómo hacer un mejor trabajo para incluir a las personas con discapacidad en los proyectos y trabajos analíticos. 

La segunda área de compromisos tiene relación con la recopilación de datos sobre discapacidad. Se ha firmado la Carta de Datos Inclusivos y el Banco Mundial seguirá aplicando el conjunto de preguntas sobre discapacidad formulado por el Grupo de Washington, unas preguntas formuladas para identificar a las poblaciones que corren un mayor riesgo de experimentar limitaciones en la participación social. Sobre todo participación en el empleo, la educación o la vida cívica, y así poder proporcionar datos comparables entre los países para una variedad de culturas y contextos. Además añade Georgieva que en un futuro se hará una encuesta de hogares para recopilar mejores datos sobre todas las formas de discapacidad, destacando sobre todo el colectivo de mujeres con discapacidad mediante nuevas preguntas en la próxima encuesta Mujer, empresa y el derecho.

Por último, el tercer pilar consiste en que el Grupo Banco Mundial sea inclusivo. Georgieva explica que para garantizar la igualdad de oportunidades, se dispone de un Fondo para Arreglos Especiales por Discapacidad que respalda las necesidades del personal actual y futuro del Banco y de los visitantes. De esta manera, se ha puesto a disposición, un software para traducciones hasta apoyo en persona, y se está procurando contratar y retener personal con discapacidades, asegurándose de que la labor, el lugar de trabajo y los servicios sean accesibles para todos. Por último, la directora del Banco presenta al fondo fiduciario de múltiples donantes que se destina a la educación inclusiva, una iniciativa anunciada por la secretaria de Desarrollo Internacional del Reino Unido, Penny Mordaunt, en la Cumbre Mundial sobre Discapacidad realizada en 2018. 

Con sus últimas palabras, defiende su determinación: "La discapacidad forma parte de la diversidad de los seres humanos y puede ser una realidad para cualquiera de nosotros en cualquier momento". Georgieva está decidida a mantener los esfuerzos del Banco Mundial para una verdadera inclusión, porque es consciente de que la discapacidad es un problema de desarrollo clave. Aunque sin duda esta agenda necesita más que una sola institución, incita a una mayor participación de la comunidad del desarrollo en general, de los países con los que trabaja el Banco Mundial y de las comunidades a las que intenta llegar.

 

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