BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA, celebró el pasado lunes un evento global para dar a conocer a los emprendedores más prometedores de la edición de 2018. Estas empresas, procedentes de Colombia, Estados Unidos, México y Turquía, están dando soluciones innovadoras a los retos sociales y medioambientales de la actualidad
Evento global de BBVA Momentum, los emprendedores más prometedores del 2018

Los emprendedores de la última edición 2018 del programa BBVA Momentum ya han finalizado los cinco meses de formación intensiva y trabajo en equipo para acelerar sus proyectos y escalar sus modelos de negocio. Ayer tuvimos la ocasión de conocerles en persona, se fueron presentando de uno en uno en el BBVA Open Space de Madrid donde tuvo lugar el acto global para mostrar al público sus proyectos. Fue un público compuesto por inversores como empresas y organizaciones sociales, fondos de inversión, "business angels" y clientes de BBVA, además de expertos del sector, mentores y el equipo de BBVA Momentum.

En este encuentro hemos podido ver lo mejor del ecosistema de emprendimiento social que el programa ha ido formando desde su lanzamiento en 2011.  Las empresas sociales más prometedoras de BBVA Momentum 2018, procedentes de México, Estados Unidos, Colombia y Turquía. Los 12 proyectos seleccionados fueron exponiendo sus planes de crecimiento:

-Bir Yudum Kitap (Turquía): es un servicio de suscripción cuyo objetivo es ser el “Netflix de los libros”. Sus suscriptores reciben, cada mes, una caja con libros seleccionados exclusivamente para ellos.

-Cielo Hammocks (México): es una organización social que busca aliviar la pobreza y promover la igualdad de género a través de la fabricación y distribución de hamacas en todo el mundo.

-Experiencias (Colombia): ofrece experiencias educativas, culturales, interactivas e itinerantes de alta calidad y bajo coste para personas de municipios pequeños o alejados.

-Mevet (Colombia): proporciona un trabajo digno a las reclusas y les facilita la reinserción y normalización de sus vidas, tras superar el periodo de encarcelamiento.

-Skratch (Estados Unidos): ayuda a jóvenes de todos los estratos socioeconómicos, a través de una aplicación móvil, a realizar tareas de trabajo remunerado en su comunidad.

-Surdoz (Colombia): centro de estimulación, fisioterapia y fonoaudiología infantil, guiado por un personal especializado.

-Cesmach Café (México): cooperativa de 632 productores dedicados a la producción y comercialización de café orgánico y comercio justo.

-Engelsiz Çeviri (Turquía): la tecnología que ofrece permite que las personas con discapacidad auditiva puedan comunicarse y eliminar barreras para acceder a la educación y las oportunidades de emprendimiento.

-Hábvita (México): su misión es innovar en la autoproducción de casas y dar la oportunidad a las personas, que tengan un terreno, de construir una vivienda segura.

-On The Road Lending (Estados Unidos): proveedor de préstamos asequibles para que los usuarios puedan comprar automóviles sostenibles y de bajo consumo.

-Pathlight Home (Estados Unidos): su modelo de formación para personas con problemas para acceder al mercado laboral, le permite administrar viviendas de alquiler asequibles para la población más vulnerable.

-Tolkido (Turquía): fabrica tarjetas ‘flash’ personalizadas para niños con autismo o problemas de comunicación, para que puedan relacionarse con sus familias.

Nada más terminar terminar las presentaciones, tuvó lugar una mesa redonda moderada por Lidia del Pozo, directora de Programas de Inversión en la Comunidad de BBVA, donde se abordó la actualidad de la inversión de impacto. Del Pozo comentó la existencia de una multitud de conceptos dentros de la Inversión de Impacto y explicó que "En BBVA Momentum queremos huir de las definiciones concretas y queremos ver a la inversión social como un concepto amplio que nos permita pensar en transacciones financieras que generen un impacto social independientemente del impacto económico, la motivación financiera del inversor muchas veces le lleva a involucrarse en los proyectos en los que invierte"

Con estas palabras, arrancaba la mesa redonda acompañada por cinco grandes expertos en la materia: Alejandro Álvarez, cofundador de International Venture Philanthropy Center; Alberto Estevez, vicepresidente de Balanced Funds & SRI en BBVA; Rachida Justo; presidenta y profesora del Entrepreneurship Department en IE Business School; José Moncada, fundador y director general en La Bolsa Social y Manuel Uriarte, director del Área de Bonos de Impacto Social en CREAS. 

Los expertos compartieron su visión del sector, cómo ha evolucionado en estos últimos años, los nuevos instrumentos de financiación que han ido apareciendo y la utilidad que esto tiene para los emprendedores sociales. Por ejemplo, Alejandro Álvarez comentaba la falta de un ecosistema en la industria de inversión de impacto: "Si comparamos el ecosistema de Silicon Valley o Venture Capital para negocios tecnológicos hay todo una indsutria de apoyo, aceleradoras, abogados, etc, pero en la industria de inversión de impacto o social todavía no existe ese ecosistema, aún no alacanza su potencial, se necesita capacitar a los actores que faciliten esa inversión". También nos habló de la platadorma Global Impact Investing Network (GIIN) que mide el volumen de la industria de inversión de impacto, en la que afirmó que ha ido creciendo mucho estos últimos 10 años pero no ha sido tan grande la cifra, la inversión social está casi igual que lo que se destina a la cooperación al desarrollo. En efecto, concluyó que "La inversión de impacto y la ayuda oficial al desarrollo son inversiones aún muy pequeñas, están todavía en desarrollo y tienen que crecer mucho más". 

Por otro lado, Alberto Estevez contó como ahora todas las gestoras y todos los inversores están planteando planes de integración sostenible en todas sus inversiones porque declaraba que "él que no esté ahí es que realmente no va a estar", asegurando que "La inversión social no es sólo una cuestión de responsabilidad con el dinero de los demás, sino es tomar decisiones de inversión más completas". 

Por último, José Moncada cerró la mesa redonda exponiendo su experiencia desde la Bolsa Social que se centra en Empresas de Impacto Social. Comentó que al final "es una herramienta online que nos permite unir inversiones de mucha gente de una manera transparente, democrática y sobre todo muy participativa, lo llaman plataforma de financiación participativa. Apostamos más por el capital semilla porque ahí es donde están los emprendedores y seleccionamos los proyectos que tienen un impacto positivo medible". En esta plataforma, todo el mundo puede invertir a partir de 1000 euros, además explicaba que "es una experiencia bonita porque no es solo canalizar dinero sino crear comunidades de inversores que están alineados con la misión que tiene la empresa. Hasta la fecha, con esta ilusión hemos logrado canalizar casi 2,5 millones de euros en 11 empresas de impacto social en España".  

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