La primera ministra del país, Jacinda Ardern, anunció en Davos que su gobierno presentará un “presupuesto de bienestar” para medir el impacto a largo plazo de la política en la calidad de vida de las personas y así "abordar el bienestar social de nuestra nación, no solo el bienestar económico".
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Durante su intervención, Ardern explicó que la responsabilidad de que se alcancen los objetivos recaerá en los ministros, quienes tendrán que  mostrar cómo las propuestas de gasto beneficiarán a las personas y además deberán trabajar con otros ministros a través de las líneas del partido para asegurar que tengan un impacto positivo a largo plazo. “Nuestra gente nos está diciendo que la política no está cumpliendo con sus expectativas. Esto es crítico", dijo.

La jefa de Estado más joven del mundo afirmó que las guerras comerciales y el Brexit eran una representación de la frustración que la gente sentía por una configuración política y económica que los había dejado atrás. Ardern dijo que la política debía ser más altruista y más a largo plazo, "para abordar los desafíos profundamente arraigados con los que nos enfrentamos a medida que cambia la economía".

Así, este "Presupuesto de Bienestar" ampliará su enfoque más allá de la política económica y fiscal. Entre otras cosas, informará sobre las prioridades de inversión y las decisiones de financiación del gobierno. "El gobierno medirá e informará sobre un conjunto más amplio de indicadores para mostrar una medida más completa de éxito, como país y como gobierno", explicó.

Los resultados se desarrollarán a lo largo de décadas, pero Ardern abogó por un cambio más allá de los ciclos de corto plazo y por ver la política a través de una lente de "bondad, empatía y bienestar".

 

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