Para evitar que contribuyan al greenwashing, en este caso ODS washing, o sea, al lavado de cara, a querer aparentar que hacen lo que no hacen o que hacen más de lo real, en el primer estudio del Observatorio de los ODS de la Fundación Bancaria la Caixa y ESADE se recuerdan los fallos más comunes y se proponen una serie de buenas prácticas relativas a la medición y el reporte del impacto.
Los errores más frecuentes de las empresas al implantar los ODS

Así, dicho estudio ennumera cinco errores: reescribir los informes mientras el negocio se mantiene de la manera habitual, es decir, sin haber introducido ningún cambio real; ajustar los objetivos a las iniciativas que ya eran impulsadas internamente; dejar los aspectos negativos fuera del informe; evaluar insumos/productos en lugar de resultados/impactos y, por último, usar métodos e indicadores de informes inconsistentes en lugar de informes transparentes, precisos y coherentes con los objetivos e indicadores de los ODS que permitan un seguimiento creíble del progreso.

A la vez, en cuanto a las prácticas recomendadas, las resumen en tres. En primer lugar, comprometerse con la cuantificación integral de los impactos y el establecimiento de objetivos, lo que implica establecer la ambición de acuerdo con las mejores prácticas, asegurar que los impactos negativos sean parte de la ecuación, incluir los impactos de la cadena de valor en el informe, involucrar a las partes interesadas relevantes en el proceso. La segunda es hacer un buen uso de la verificación y certificación de terceros, lo que exige credibilidad, precisión y comparabilidad, evitar el green u ODS washing, la certificación de impactos por parte de un agente creíble, el reconocimiento de la sociedad civil y nuevas fuentes de ingresos. Por último, integrar la cuantificación y el informe de los ODS en los procesos de toma de decisiones internos.

El informe, que lleva por título "La contribución de las empresas españolas a los ODS", ha sido presentado por Jaume Giró, director general de la Fundación Bancaria “la Caixa”; Àngel Pes, director del Observatorio de los ODS y presidente de la Red Española del Pacto Mundial, Àngel Castiñeira, profesor titular del Departamento de Ciencias Sociales de ESADE, y Liliana Arroyo, coautora del informe. “Quiero insistir en la importancia de los ODS para la agenda mundial: muchos expertos consideran que estos objetivos son la mejor respuesta a los desafíos actuales, que deben convertirse en la brújula que defina la estrategia de las empresas, al tiempo que desarrollan un nuevo modelo de crecimiento. Un modelo que pretende no dejar nadie atrás –este es justamente laprincipal razón de ser de la Fundación Bancaria “la Caixa”: no dejar a nadie atrás”, ha señalado Jaume Giró, director general de la Fundación Bancaria “la Caixa”. “Los ODS proponen un plan para avanzar hacia una economía mundial mucho más responsable e inclusiva con las personas y con el planeta. Se sustentan en la convicción de que la humanidad puede progresar hacia el desarrollo sostenible porque dispone de capacidad innovadora y de instituciones para hacerlo posible”, ha señalado Àngel Pes, director del Observatorio y presidente de la Red Española del Pacto Mundial. El principal reto es hallar el equilibrio que permita satisfacer las necesidades de mayor crecimiento e incremento de la producción. “Los ODS proporcionan oportunidades atractivas de crecimiento para que las empresas innovadoras obtengan, también, tasas de rendimiento favorables y aumenten el valor para sus accionistas”, ha asegurado Àngel Castiñeira, profesor titular del Departamento de Ciencias Sociales de ESADE, que considera que “las empresas que tendrán más éxito serán aquellas que avancen desde la actitud de cumplir hacia la de liderar”.

Además, tanto Giró como Pes han hecho referencia a las cinco "P" que debe incluir la sostenibilidad: planeta, personas, paz, prosperidad y parternariado (alianzas)

Entre sus principales conclusiones, se afirma que las empresas que tienen presentes los ODS en su estrategia mejoran su reputación y fortalecen sus relaciones con los clientes, los empleados y los reguladores. 

De las 143 empresas analizadas, más de 40 mencionan los ODS de manera explícita en sus informes anuales. En concreto, destacan el ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico), el ODS 13 (acción por el clima) y el ODS 9 (industria, innovación e infraestructura). Los sectores con más empresas que incluyen los ODS en sus memorias son el tecnológico (el 62,5 %), el energético y el de la construcción (el 60 % en cada caso). De los análisis de los informes anuales, se desprende que las empresas vinculadas a organismos promotores (como la Red Española del Pacto Mundial) presentan mejores resultados en transparencia y en voluntad de incorporar los ODS en sus memorias (el 67 % de las empresas socias, frente al 48 % de las firmantes y el 5 % de las no adheridas).

Con relación al empleo inclusivo y respetuoso con los derechos humanos (ODS 8), las políticas de retribución son opacas, así como el valor económico distribuido, especialmente en términos de fiscalidad y retorno a la comunidad. En términos de equidad e igualdad, solo el 22 % de las mujeres ocupan puestos directivos, mientras que el número de consejeras es aún menor (el 16,8 %). En ningún caso, se alcanzan los mínimos establecidos por la Ley de Igualdad.

La adopción de los principios de la economía circular todavía es muy incipiente y está lejos de comenzar a avanzar hacia el cambio de modelo que pretende superar la economía lineal. Las medidas más generalizadas son el reciclaje y la reutilización, pero cambios disruptivos como la refabricación todavía están por llegar. En este sentido, el 22 % de las empresas no reportan ninguna política de este tipo.

El informe también sugiere hacerse 10 preguntas clave para su implantación y así diponer de un procedimiento ordenado de actuación. Estas son las cuestiones:

  1. Sobre qué ODS trabajará la empresa y por qué.
  2. Cómo se integrarán (o no) los ODS en la estrategia de la empresa.
  3. Con qué recursos se contará para realizar esa labor de forma consistente y sostenible a largo plazo.
  4. Qué actividades prioritarias se realizarán.
  5. Qué alianzas se establecerán y con qué actores.
  6. Qué resultados se esperan obtener y en qué plazos.
  7. Qué impactos se conseguirán.
  8. A partir de qué indicadores se medirán dichos impactos.
  9. Cómo se reportará periódicamente la actividad realizada.
  10. Qué unidad velará por el liderazgo, el seguimiento, el compromiso y el desempeño de los ODS de toda la organización, etc.

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