El slop oil se genera durante la limpieza de tanques de almacenamiento, refinerías o cisternas de transporte, y está compuesto por una mezcla compleja de hidrocarburos, agua, sedimentos y productos químicos. En esencia, es el “fondo sucio” que queda tras manipular petróleo o sus derivados. Su naturaleza viscosa y heterogénea lo convierte en un residuo difícil de tratar.