En un contexto empresarial como el actual, marcado por la diversidad y la globalización, la adopción de políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) se ha convertido en un factor estratégico para el éxito. Más allá de una cuestión ética, estas iniciativas impulsan la innovación, mejoran el clima laboral y fortalecen la competitividad de las organizaciones.