No se me ocurre mejor respuesta a la ola reaccionaria anti sostenibilidad empresarial que ha lanzado la nueva internacional de ultraderecha que recordar aquella película de Garci de 1982- premiada con el Oscar a mejor película extranjera- titulada: “Volver a empezar”. Después de veinte años reclamando la responsabilidad social de las empresas porque sus impactos sociales y medioambientales lo exigían, ahora parece que las empresas solo deben mirar por su beneficio y olvidarse de todo lo demás.