Es difícil ignorarlo: apagones, incendios y fenómenos como la DANA han paralizado territorios, alterado suministros y puesto en riesgo la seguridad alimentaria. No son hechos aislados, sino señales de un planeta extenuado que exige una urgente readaptación. La sostenibilidad ya no es reputación ni tendencia: es clave para la competitividad, el liderazgo y la supervivencia empresarial. Debería ser el ADN del negocio.