España desecha unas 900.000 toneladas de textiles al año y solo alrededor del 12% se recoge de forma separada para reutilización o reciclaje. Desde 2025, los municipios deben recoger los residuos textiles por separado. La medida pretende recuperar ropa que todavía acaba en vertederos o incineradoras, pero también obliga a desarrollar todo lo que viene después: transporte, clasificación, reutilización y reciclaje. Cada prenda recogida necesita una salida, y no siempre la tiene.