El concepto sostenibilidad social aplicado al ámbito laboral hace referencia al desarrollo de prácticas y políticas que promueven un entorno de trabajo equitativo, inclusivo y justo para todos los empleados. En el caso concreto de la mujer, esto implica abordar los desafíos y barreras en el trabajo para garantizar su participación plena y efectiva en igualdad de condiciones con los hombres.