El Gobierno español ha oficializado su adhesión a la Declaración de Belém, un acuerdo internacional presentado durante la COP30 que busca acelerar la descarbonización de la industria pesada y promover un modelo de desarrollo sostenible y justo. Con este paso, España refuerza su apuesta por una transición ecológica que combine innovación, cooperación y creación de empleo de calidad.