El final de las vacaciones devuelve a los hogares a la rutina y también deja ropa, juguetes, dispositivos electrónicos, equipamiento de playa y numerosos objetos que quizá ya no volverán a utilizarse. Frente a la lógica de comprar, usar y desechar, la economía circular propone prolongar la vida de los productos y aprovechar mejor los recursos, un cambio de modelo que la Unión Europea considera estratégico para afrontar los actuales desafíos ambientales y económicos.