En un mundo en el que la tecnología se entrelaza con casi todas nuestras interacciones cotidianas, la accesibilidad digital ha dejado de ser una opción para convertirse en una auténtica exigencia. Ya no se trata solamente de una cuestión normativa o de cumplimiento legal; hablamos de una visión estratégica que incide directamente en la experiencia de usuario, en la innovación inclusiva y en la sostenibilidad de cualquier desarrollo digital. La transformación digital inclusiva es, hoy más que nunca, una condición para competir con sentido y futuro.