Publicado el
La financiación sostenible afronta 2026 con perspectivas favorables, pese a un contexto de mayor exigencia regulatoria y de creciente demanda de transparencia. Según la Encuesta OFISO 2026, el 80% de los profesionales del sector considera que este mercado se mantendrá estable o continuará creciendo durante el año, mientras las empresas refuerzan sus compromisos climáticos y amplían el foco hacia ámbitos como la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la transición económica.
La financiación sostenible se consolida en 2026

El mercado de la financiación sostenible encara 2026 con señales de consolidación. Así lo refleja la Encuesta OFISO 2026, que sitúa la estabilidad y el crecimiento como las principales expectativas entre los profesionales del sector financiero, emisores y asesores especializados consultados.

Según los datos del estudio, el 44% de los participantes considera que el volumen de financiación sostenible se mantendrá estable durante este año, mientras que un 38% prevé un crecimiento. Frente a ello, únicamente el 19% anticipa una contracción del mercado. Para OFISO, estos resultados apuntan a una nueva etapa marcada menos por la expansión cuantitativa y más por la calidad de las operaciones, la credibilidad de los compromisos y el impacto real de los proyectos financiados.

Otro de los principales mensajes que deja la encuesta es la continuidad de las estrategias empresariales vinculadas a la sostenibilidad. El 80% de los encuestados asegura que su organización no está rebajando sus compromisos de neutralidad climática, lo que confirma que la transición hacia una economía baja en carbono continúa formando parte de la planificación estratégica de la mayoría de las compañías.

No obstante, el informe también identifica algunas señales de cautela. En concreto, el 31% de los profesionales percibe un cierto retroceso de las estrategias ESG entre parte de la base inversora, un escenario que convive con el mantenimiento de los objetivos corporativos en materia ambiental, social y de gobernanza.

Mayor vigilancia frente al greenwashing

La encuesta pone de manifiesto que el endurecimiento del marco regulatorio y la creciente exigencia de los inversores están reforzando los mecanismos para evitar el denominado greenwashing. Según informa OFISO, el 81% de los participantes considera que sus organizaciones mantienen el rigor de las políticas destinadas a garantizar la integridad de las iniciativas de financiación sostenible.

En este contexto también evoluciona el llamado greenium —la ventaja financiera asociada a determinadas operaciones sostenibles—. Más de la mitad de los encuestados (53%) considera que este diferencial permanece estable, mientras que un 40% aprecia una reducción. Esta evolución sugiere que el valor añadido ya no depende tanto de la etiqueta sostenible como de la capacidad de demostrar resultados ambientales y sociales verificables.

La financiación de la transición gana protagonismo

El estudio identifica la transición climática como uno de los ámbitos con mayor potencial de desarrollo en los próximos años. Cerca de la mitad de las organizaciones ya está desarrollando o ampliando marcos específicos para financiar este proceso, mientras que el 62% considera que los bonos y préstamos vinculados a la transición climática desempeñarán un papel relevante en la evolución del mercado.

Junto a ello, comienzan a incorporarse nuevas prioridades ambientales dentro de las estrategias financieras. La biodiversidad y la protección de la naturaleza ya forman parte de los marcos de actuación del 38% de las entidades consultadas, mientras otro 25% estudia integrarlas próximamente.

Asimismo, la adaptación al cambio climático gana peso entre las prioridades del sector. Una de cada cuatro organizaciones prevé incorporar este objetivo en la próxima actualización de su marco de financiación sostenible, ampliando así el alcance de las inversiones orientadas a responder a los efectos del cambio climático.

La cadena de suministro, uno de los grandes retos pendientes

La encuesta también señala que la gestión de las emisiones indirectas, especialmente las asociadas a la cadena de suministro (Scope 3), continúa siendo uno de los principales desafíos para empresas e instituciones financieras.

Aunque el 38% de las organizaciones afirma encontrarse en un nivel muy avanzado en el análisis del impacto climático de estas emisiones, aproximadamente la mitad reconoce que todavía se encuentra en fases iniciales de desarrollo. Según OFISO, este ámbito concentrará buena parte de los esfuerzos de mejora en los próximos años tanto para las empresas como para inversores y entidades financieras.

Más allá del mercado financiero, la encuesta refleja una integración cada vez mayor de la sostenibilidad en la gestión corporativa. El 44% de los participantes observa avances en las políticas dirigidas a fomentar la inclusión y reducir las brechas de género y salariales dentro de las organizaciones. Además, cerca del 70% considera que la financiación sostenible está reforzando el papel estratégico de las áreas financieras en la toma de decisiones empresariales, consolidando la sostenibilidad como un elemento transversal en la planificación y el desarrollo del negocio, según destaca OFISO.

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies