
La Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (DIRSE), en colaboración con Retree, ha presentado una nueva guía orientada a incorporar la regeneración de ecosistemas en la estrategia empresarial, una propuesta que, según destaca la organización, responde a los crecientes riesgos económicos y financieros derivados del deterioro ambiental.
El documento, dado a conocer el 29 de abril en Madrid, pone de relieve que la pérdida de capital natural ya está teniendo consecuencias directas en los costes operativos, las cadenas de suministro y el acceso a financiación. En este contexto, la publicación plantea un cambio de enfoque: pasar de estrategias centradas exclusivamente en la compensación de emisiones hacia modelos regenerativos con impacto real y medible sobre el territorio.
Según informa DIRSE, la transición ecológica ya no es una cuestión futura, sino un proceso en marcha que está transformando las bases económicas y regulatorias. En este escenario, la regeneración de ecosistemas se posiciona como una herramienta clave para gestionar riesgos, mejorar la competitividad y fortalecer la resiliencia territorial.
El enfoque propuesto se alinea con marcos regulatorios europeos como la CSRD, los estándares ESRS o la Taxonomía Europea, que exigen integrar la biodiversidad en el análisis de doble materialidad. Esto implica que el estado de los ecosistemas influye directamente en la valoración de activos, la reputación corporativa y la capacidad de acceso a financiación.
La guía ofrece una propuesta técnica estructurada en torno a cuatro elementos clave: la priorización territorial, el diseño de soluciones regenerativas, la incorporación de tecnología y sistemas de medición (MRV) y el impulso de modelos económicos locales. Este enfoque busca facilitar la implementación práctica de proyectos que generen impacto positivo tanto ambiental como socioeconómico.
Además, el documento incluye casos empresariales que muestran cómo trasladar estos principios a la operativa diaria, con especial atención a sectores como la energía, el turismo o la gestión de residuos.
Uno de los aspectos centrales de la publicación es su énfasis en la conexión entre regeneración ecológica y desarrollo local. En un contexto en el que el 74% del territorio español se encuentra en riesgo de desertificación y la despoblación rural agrava la vulnerabilidad climática, la guía destaca el papel de las empresas en la activación de economías locales.
Durante la presentación, representantes empresariales debatieron sobre los desafíos de pasar de los compromisos a la acción, así como sobre las barreras operativas y culturales que dificultan la implementación de proyectos regenerativos. También se abordaron las oportunidades que se abren para aquellas organizaciones que integran de forma anticipada el capital natural en su estrategia.
Tal y como subrayan desde DIRSE, esta publicación se enmarca en su serie de toolkits, concebidos para fortalecer el papel de los profesionales de sostenibilidad en las organizaciones. El objetivo es avanzar hacia modelos que no solo reduzcan impactos negativos, sino que generen valor ambiental y social a largo plazo.
En esta línea, la guía sitúa la regeneración de ecosistemas como una de las palancas estratégicas clave para afrontar la crisis climática y de biodiversidad, al tiempo que contribuye a construir modelos económicos más resilientes y alineados con los límites del planeta.
*Accede al toolkit completo aquí.