
La Unión Europea y el Mercosur han formalizado un acuerdo largamente negociado que redefine su vínculo económico y político. Según informa la Comisión Europea, este marco común creará un mercado de alrededor de 700 millones de consumidores, convirtiéndose en una de las mayores áreas de libre comercio a escala global.
El impacto económico previsto es significativo. El acuerdo facilitará nuevas oportunidades para las empresas europeas y podría impulsar hasta un 39 % las exportaciones anuales de la UE al Mercosur, lo que equivale a unos 49.000 millones de euros, al tiempo que contribuirá a sostener cientos de miles de empleos en territorio europeo.
Más allá de las cifras, el acuerdo tiene una clara lectura geopolítica. En un escenario de fragmentación internacional, ambas regiones lanzan una señal a favor del multilateralismo, el diálogo y las reglas compartidas. El refuerzo de la cooperación económica se acompaña, además, de avances en materia de sostenibilidad, seguridad y gobernanza global.
La firma contó con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y los líderes de los países del Mercosur. El acuerdo fue rubricado por el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, junto a sus homólogos sudamericanos.
Von der Leyen subrayó que el pacto abre “un nuevo capítulo de oportunidades para más de 700 millones de ciudadanos” y destacó que la cooperación se impone a la competencia en un momento de alta polarización global. “Nos apoyaremos mutuamente en las transiciones limpia y digital”, afirmó.
Desde el punto de vista comercial, el acuerdo contempla la eliminación de aranceles sobre exportaciones clave de la UE, incluidos productos agroalimentarios e industriales como automóviles, maquinaria y productos farmacéuticos. Esta medida permitirá a las empresas europeas ahorrar cerca de 4.000 millones de euros anuales en derechos aduaneros.
Además, el marco común busca facilitar la inversión en cadenas de suministro estratégicas, incluidas las materias primas fundamentales, reforzar la seguridad económica y avanzar en la configuración de normas comerciales internacionales alineadas con los estándares más exigentes de la UE.
El sector agroalimentario ocupa un lugar central en el acuerdo. Se prevé que las exportaciones agroalimentarias europeas al Mercosur crezcan hasta un 50 %, gracias a la reducción de aranceles sobre productos como el vino, las bebidas espirituosas, los lácteos o el aceite de oliva. Asimismo, el pacto protege 344 indicaciones geográficas europeas, blindando alimentos y bebidas tradicionales frente a imitaciones.
Al mismo tiempo, la UE ha incorporado mecanismos de protección para los sectores sensibles, entre ellos contingentes arancelarios limitados, salvaguardias jurídicas ante aumentos de importaciones, controles reforzados en frontera y en terceros países, y un fondo de 6.300 millones de euros a partir de 2028 como red de seguridad para los agricultores europeos.
En el ámbito ambiental, el acuerdo se presenta como uno de los más ambiciosos firmados por la UE. Incluye compromisos ejecutables en acción climática, integra el Acuerdo de París como elemento esencial y refuerza el papel del comercio como palanca para la transición ecológica.
También incorpora compromisos en materia de derechos laborales, empoderamiento económico de las mujeres y el objetivo compartido de avanzar hacia la neutralidad climática en 2050, alineando la agenda comercial con los retos sociales y ambientales globales.
Tras la firma, el acuerdo inicia ahora su recorrido institucional. En el caso europeo, el Acuerdo de Asociación deberá ser ratificado por todos los Estados miembros conforme a sus procedimientos nacionales. El Acuerdo Interino de Comercio, al ser competencia exclusiva de la UE, requerirá la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo. Una vez completados estos pasos, el acuerdo interino entrará en vigor y quedará sin efecto cuando lo haga el Acuerdo de Asociación definitivo, cerrando así un proceso clave para el futuro de las relaciones entre Europa y América del Sur.