Publicado el
El Premio Fronteras del Conocimiento en la categoría Economía, Finanzas y Gestión de Empresas ha sido concedido en su decimotercera edición a Ben Bernanke (The Brookings Institution, Washington DC), Mark Gertler (Universidad de Nueva York), Nobuhiro Kiyotaki (Universidad de Princeton) y John Moore (Universidad de Edimburgo) “por sus contribuciones fundamentales al entendimiento de cómo las imperfecciones de los mercados financieros pueden amplificar las fluctuaciones macroeconómicas y generar profundas recesiones”, según recoge el acta.

Se han dado a conocer a los ganadores del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría Economía, Finanzas y Gestión de Empresas Esta vez el importante galardón ha sido otorgado a Ben Bernanke (The Brookings Institution, Washington DC), Mark Gertler (Universidad de Nueva York), Nobuhiro Kiyotaki (Universidad de Princeton) y John Moore (Universidad de Edimburgo). Los primeros trabajos de los premiados pusieron el foco en un aspecto crucial hasta ese momento poco atendido: la situación de los balances de las empresas y el efecto que éstos tienen sobre su capacidad de endeudamiento y, por tanto, su capacidad de inversión.

Las investigaciones de Bernanke y Gertler mostraron que se establece un “bucle de retroalimentación negativa” entre los balances de las empresas, sus inversiones y su capacidad productiva, que puede propagarse hasta dar lugar a una crisis macroeconómica. Por su parte, los profesores Kiyotaki y Moore introdujeron posteriormente un nuevo efecto amplificador de ese bucle negativo: la doble condición de los activos que las empresas utilizan como garantía ante posibles impagos en los préstamos (como activo productivo y como colateral).

Cabe destacar que las investigaciones de los cuatro premiados produjeron una vasta literatura que creció particularmente rápido después de que las grandes crisis financieras de 2008 evidenciaran la relevancia de sus ideas. Asimismo, el jurado destaca que en la actual crisis Covid las contribuciones de los galardonados desempeñan un papel crucial, del mismo modo que lo hicieron en la Gran Recesión y en la crisis de deuda soberana de la zona euro

“En los últimos 15 años”, tal y como relata el jurado, “las economías avanzadas han sido golpeadas por fuertes shocks macroeconómicos que han surgido del ámbito financiero. En 2008, impulsadas por el exceso de liquidez proveniente de países emergentes y por una supervisión laxa, muchas instituciones financieras de las economías avanzadas habían seguido una estrategia de beneficios a corto plazo y asumieron grandes riesgos: invirtiendo en burbujas inmobiliarias con préstamos a corto plazo y exponiéndose a instituciones financieras poco capitalizadas. Los gobiernos y bancos centrales tuvieron que rescatar a un sector financiero que estaba a punto de implosionar y no hubiera sido capaz de realizar sus funciones principales: servir a los depositantes minoristas, prestar a pequeñas y medianas empresas y gestionar un sistema fluido de pagos”. El jurado advierte que “lo que tienen en común la Gran Recesión, la crisis de deuda europea y la actual recesión Covid son unos balances débiles” en las empresas, financieras y no financieras. “Los efectos macroeconómicos de unos balances débiles habían sido enormemente ignorados antes de los años 90 del siglo XX a pesar de que su importancia es crucial”.

El acta afirma que el trabajo de los cuatro premiados impulsó “una vasta literatura que se expandió con especial rapidez después de que las grandes crisis financieras de 2008 demostraran con claridad la relevancia de sus ideas. Gracias a sus contribuciones, hoy es habitual que los economistas analicen las implicaciones que los balances de las empresas tienen en la política monetaria, para los controles de capital, para comprender el papel de la banca en la sombra –y sus peligros asociados– y para las reformas regulatorias prudenciales”.

Todo ese trabajo investigador sirvió como sustento argumental a las medidas poco ortodoxas (no convencionales), de flexibilización cuantitativa, que se aplicaron para luchar contra esas crisis.  El profesor Kiyotaki asegura que dieron “soporte académico para explicar por qué esta política (el conocido como quantitative easing) no haría perder dinero a los gobiernos, sino que podría generar un ingreso, además de mejorar o mitigar la crisis

 

 

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies