Más de la mitad de los hogares monoparentales se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, una proporción que prácticamente duplica la media nacional. Un nuevo informe de la Fundación Adecco advierte de que el desempleo, las dificultades para conciliar y la falta de ingresos suficientes agravan la vulnerabilidad de las madres que crían solas a sus hijos e hijas. El 76,2% de las mujeres encuestadas depende de ayudas económicas o materiales para cubrir sus necesidades básicas.