La Comunidad de Madrid afronta una transformación demográfica que cambiará progresivamente el equilibrio de su mercado de trabajo. Entre 2030 y 2040, la población mayor de 64 años crecerá casi diez veces más rápido que la población en edad laboral. Ante este escenario, la inclusión, la retención del talento sénior, la formación, una migración vinculada a las necesidades de empleo y el aumento de la productividad se perfilan como herramientas esenciales para evitar que la falta de profesionales limite la actividad económica.