Una mayor integración de mujeres, personas mayores, migrantes y personas con discapacidad en el mercado laboral europeo no solo es una cuestión de justicia social, también es clave para afrontar la escasez de mano de obra que amenaza a la Unión Europea (UE). Según el informe “Evolución Social y del Empleo en Europa 2025 (ESDE)”, elaborado por la Comisión Europea, hasta 18 millones de trabajadores podrían perderse de aquí a 2050 si no se actúa con urgencia.