El modelo ciudadano de energía compartida crece un 27% en un año y refuerza su dimensión social con medidas contra la pobreza energética, según el Observatorio Energía Común. Cabe destacar que las comunidades energéticas son iniciativas impulsadas por ciudadanía, pymes, administraciones locales o entidades sociales que permiten producir, compartir y gestionar energía renovable de forma colectiva. Su objetivo es avanzar hacia un modelo energético más sostenible, democrático y cercano al territorio, generando además beneficios económicos, sociales y ambientales para las comunidades locales.