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¿Cómo crees que estos retrocesos impactan en el mundo corporativo?

Han pasado más de 25 años desde la adopción de la Declaración de Beijing de la ONU que persigue la igualdad entre hombres y mujeres. Ese mismo objetivo tiene la ONU Mujeres, que está dedicada a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

A pesar de todos los avances que tenemos en los derechos de las mujeres seguimos con un porcentaje importante de mejora; por ejemplo, si hablamos de la brecha salarial, todavía existen grandes diferencias entre países.  España se sitúa en una posición intermedia con un 8,9 %, mientras que Luxemburgo cerró su brecha y la siguiente más baja es Rumania (3,6 %). El último Informe Global de la Brecha de Género, publicado por el Foro Económico Mundial (2024), estima que se necesitarán 134 años para alcanzar la paridad total entre hombres y mujeres, lo que equivale a cinco generaciones más allá de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030.

Otro tema importante son los cargos de responsabilidad, donde las mujeres siguen teniendo menos oportunidades que los hombres para ocupar cargos directivos. Según el último informe del Instituto de la Mujer, el porcentaje de mujeres en consejos de administración de empresas del Ibex 35 ha alcanzado el 34,5% (2023), un incremento significativo desde el 10% registrado hace solo una década. Pero a pesar de ello , el progreso no ha sido uniforme en todos los sectores o regiones. Por ejemplo, en el ámbito del capital riesgo, las mujeres siguen ocupando un porcentaje significativamente menor de los altos cargos, oscilando entre el 12% y el 16%.

A pesar de los avances, en España las mujeres aún se enfrentan a importantes desafíos a la hora de ocupar cargos directivos. Según un estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE), el síndrome del impostor y otros sesgos inconscientes siguen siendo barreras significativas para muchas mujeres directivas.

Por otro lado, el Informe del Observatorio de Igualdad de Oportunidades del Ministerio de Igualdad destaca que, aunque ha habido mejoras en la representación femenina en sectores como el financiero y tecnológico, las mujeres siguen estando subrepresentadas en otras áreas.

La CEOE, máximo órgano de representación empresarial en España, nunca ha sido presidida por una mujer, y su Comité Ejecutivo - actualmente - está compuesto por un 80,6 % de hombres frente a un 19,4 % de mujeres.

En España, solo un 2,9 % de las directoras generales (conocidas popularmente como CEO, por sus siglas en inglés) son mujeres.

El liderazgo femenino en España ha avanzado mucho; sin embargo, todavía presenta grandes desafíos y barreras, que persisten tanto a nivel sectorial como cultural.

Es un buen momento para reflexionar si de verdad estamos avanzando o solo estamos cumpliendo con las normativas, y seguimos con el techo de cristal, barrera sutil que se vuelve transparente, pero que resulta un fuerte impedimento para que las mujeres puedan moverse dentro de las jerarquías corporativas.

¿Qué estrategias podemos adoptar para proteger y fortalecer los derechos conquistados?

Hacer cumplir las políticas de igualdad salarial para garantizar que todas las mujeres tengan una compensación económica justa e igualitaria por su trabajo, independientemente del género. Las mujeres en la UE ganan de media casi un 12,7 % menos por hora que los hombres. Las razones detrás de la brecha salarial de género son complejas, y están relacionada con factores que hay que tener en cuenta más allá de la desigualdad de remuneración por el mismo trabajo.

Organizar programas de mentoría que apoyen a las mujeres en su desarrollo profesional y las ayude a crecer y acceder a puestos de liderazgo.

Formación, Sensibilización y Concienciación sobre la igualdad de género

Elaborar políticas para mejorar la conciliación entre vida familiar y vida laboral, y fomentar la corresponsabilidad, adoptando medidas de flexibilidad y de teletrabajo.

Políticas equitativas que animen a los hombres a asumir un papel activo en el cuidado de los hijos, ayudando a distribuir las responsabilidades familiares de manera más equitativa. Casi un tercio de las mujeres (28%) trabaja a tiempo parcial, frente al 8% de los hombres. Además, muchas mujeres dejan de trabajar para cuidar a sus hijos y familiares.

Crear circuitos seguros y confidenciales para que las mujeres puedan denunciar casos de acoso o discriminación.

Ayudar a las empresas y a los directivos varones a comprender su papel complementario al de la mujer directiva, así como el impacto positivo que ambos generan tanto en la empresa como en la sociedad.

Aportar evidencia empírica que ayude a avanzar en este campo.

Es triste pensar que, en el siglo XXI y en los países más desarrollados, la discriminación de las mujeres en el mercado laboral se haya convertido en un tema de debate social, pero debemos seguir trabajando en políticas y normativas de igualdad para sentar las bases de una sociedad más justa e igualitaria.

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Opinión#8M2025

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