En Cartagena, la comunidad internacional dio un paso decisivo en la lucha contra la contaminación atmosférica. Durante la Segunda Conferencia Mundial de la OMS sobre Contaminación Atmosférica y Salud, más de 50 países se comprometieron a reducir a la mitad sus impactos sanitarios antes de 2040. Con la presencia de líderes de 100 naciones, el evento dejó en claro que la crisis del aire es una emergencia de salud pública que cobra siete millones de vidas al año y requiere acciones urgentes.