Solo cuatro de cada diez centros sanitarios del mundo reúnen las condiciones básicas de saneamiento y menos de seis de cada diez cumplen los estándares mínimos de limpieza ambiental. Un nuevo informe de la OMS y UNICEF alerta de que disponer de un baño o de una fuente de agua no garantiza por sí solo una atención segura: las instalaciones deben funcionar, ser accesibles y responder a las necesidades de pacientes y profesionales.