Flores importadas por avión, joyas de extracción intensiva o cenas con alto desperdicio alimentario. El 14 de febrero se ha convertido en una fecha marcada por el consumo rápido. Pero cada vez más personas buscan formas de celebrar el amor sin disparar su huella ecológica. Estas son algunas ideas prácticas para un San Valentín más responsable, sin renunciar a la emoción.