Comisión, Parlamento y Consejo coinciden en mejorar su financiación como parte del próximo presupuesto de la UE a largo plazo (2021-2027). La financiación irá destinada a la protección del medio ambiente y la mitigación del cambio climático, el apoyo a una transición hacia la energía limpia mediante el incremento de la eficiencia energética y el incremento de la aportación de las energías renovables a la cesta energética.