El aumento de la inflación en los últimos meses influye en las decisiones de compra e inversión de las y los consumidores. Un aspecto positivo que la crítica situación económica ha traído consigo es que este es un buen momento para reformar una vivienda ya que esta transformación puede proteger la economía familiar frente al aumento de precios al reducir el consumo energético. Además, actualmente existen las ayudas públicas para este fin y también hay apoyos de las entidades financieras, como BBVA.