El cambio climático y las emisiones contaminantes llevan 25 años tomando un papel cada vez más relevante en la agenda política a nivel mundial, con mayor o menor protagonismo, pero ha sido especialmente en la última década, cuando las demandas sociales han conseguido esfuerzos robustos, tanto a nivel gubernamental como empresarial. Por ejemplo, el pasado mes de noviembre, en Glasglow, se celebró la COP 26, una cumbre mundial en la que los líderes políticos y empresariales trataron de llegar a acuerdos para intensificar los esfuerzos contra el cambio climático, al tiempo que se instó a los gobiernos a reforzar sus políticas para frenar las emisiones de los gases de efecto invernadero.