Un nuevo informe del Instituto de la Universidad de la ONU para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH) alerta de que el rápido avance de la inteligencia artificial podría agravar la presión sobre recursos clave como el agua, la energía y el territorio. El estudio advierte de que los impactos ambientales de esta tecnología van mucho más allá de las emisiones de carbono y plantea la necesidad de incorporar criterios de sostenibilidad y justicia ambiental en su desarrollo.