Cada vez son más las organizaciones que reconocen los beneficios y las ventajas que aporta tener equipos de trabajo diversos. Apuestan por redefinir las políticas de diversidad, equidad e inclusión para hacer del trabajo un entorno seguro para toda la plantilla. Sin embargo, aunque a lo largo de los años se ha logrado un progreso significativo en la lucha por los derechos de las personas LGBTI, el miedo a que la orientación sexual o la identidad de género influya en el terreno laboral continúa siendo una realidad. Mostrarte tal y como eres en este entorno no siempre es fácil y aún existen barreras y desafíos que impiden una plena inclusión y aceptación.