Un análisis de la Agencia Europea de Medio Ambiente, publicado recientemente, ofrece una visión general de la relación entre medio ambiente y los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares, destacando que hacer frente a la contaminación, las temperaturas extremas y otros riesgos ambientales son medidas rentables para reducir la carga de enfermedades.