Las tecnologías vinculadas a la transición energética ya generan cientos de miles de puestos de trabajo en la Unión Europea, pero su expansión se enfrenta a importantes obstáculos laborales. Según un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la escasez de personal cualificado, las diferencias en la calidad del empleo y la baja presencia de mujeres y jóvenes amenazan con limitar el potencial de un sector estratégico para la descarbonización.