Tener un trabajo cambia vidas, especialmente cuando hablamos de personas con discapacidad. Además de mejorar su salud y bienestar, su inclusión laboral impulsa la economía, reduce costes sociales y fortalece la cohesión. En un mundo que transita hacia modelos más sostenibles, garantizar este derecho es imprescindible. Así lo destaca una publicación elaborada por BBVA, entidad comprometida con los derechos humanos y la inclusión en el ámbito laboral.