Con la llegada del calor y el aumento del uso de ventiladores, aire acondicionado y otros dispositivos eléctricos en muchos países europeos, reducir el consumo energético en casa vuelve a convertirse en una prioridad. Aunque muchas personas creen que apagar un electrodoméstico es suficiente para dejar de consumir electricidad, la realidad es que numerosos aparatos continúan gastando energía en modo espera o stand by. Identificar estos “consumos fantasma” puede ayudar a reducir la factura eléctrica y también el impacto ambiental del hogar.