La pobreza es una realidad compleja que todavía afecta a millones de personas en el mundo. Toma múltiples causas que componen en su conjunto un marco socioeconómico que la perpetúa y que hace que salir de ella implique un cambio sistémico. Múltiples herramientas tecnológicas nos ayudan a abordar el reto de erradicarla (ODS 1) de forma más efectiva, pero se debe prestar especial atención a su uso y diseño. Está demostrado que las desigualdades que afectan a las personas haciéndolas vulnerables en la sociedad (un medio offline), tienden a replicarse (e incluso potenciarse) en el medio digital.