Cada 28 de julio, el mundo celebra el Día Mundial de la Conservación de la Naturaleza, una fecha clave para recordar que los recursos naturales del planeta no son infinitos y que su cuidado es una responsabilidad colectiva. Esta jornada nos invita a repensar nuestra relación con el entorno, cuestionar nuestros hábitos de consumo y apostar por un modelo de desarrollo verdaderamente sostenible.